Avisar de contenido inadecuado

Mi rostro no es para un marco Srečko Kosovel (1908-1926),

{
}

Mi rostro no es para un marco   Srečko Kosovel (1908-1926), 

 

Fe en la humanidad.

Es para mí algo sagrado.

El silencio sosegado es como la tristeza.

Ya no estoy triste,

porque ya no pienso en mí.

Srečko Kosovel

 

Te acercamos ahora una pequeña selección de Mi rostro no es para un marco del malogrado poeta esloveno   Srečko Kosovel (1908-1926);  un poeta que pese a su temprana muerte – acaecida cuando tenía  con 22 años- fue capaz de crear un rico universo figurativo,  una biografía personal que conecta la íntima realidad vital con la belleza del paisaje y el inmutable dolor del ser humano que carga sobre sus flacas espaldas el estigma de la crueldad o la prevaricación ante su agónica búsqueda de libertad.

Su poesía es una radiografía transparente de sus relaciones filiales, una constante búsqueda del amor oculto tras la ira, la muerte y la inutilidad de la existencia. De hecho, la muerte aparece tras el tedio del yo, que no haya respuestas a su identidad. El poeta es consciente de que no existe salida,  el ser es algo terrible: “Una cosa es terrible, y lo terrible es: ser- /entre el caos, inmerso en la noche, buscar la salida y sentir que no hay salvación”.  Reconocemos las corrientes literarias del momento que van oscureciéndose (del impresionismo al sinsentido expresionista o al irracionalismo dadaísta).     Su obra ahonda en el dolor y el sufrimiento, un dolor íntimo que se torna cósmico y que predice que la sangre del mundo surtirá a borbotones: Si yo anduviera por la nieve, mi sombra sería roja de sangre y de dolor” “como si la herida fuera, / la herida de todo el mundo.- Esconderla, quisiera, pero todo el mundo la reconoce”. Kosovel es consciente de que el artista necesita intuir los caminos por los que transita el ser humano, que debe renacer de las cenizas y adelantarse al hombre. El  sabe que aunque sus sueños son oscuros,  debe seguir tocando su extraña melodía, aunque “esté desnudo”, aunque duerma y despierte sobre “un lecho de piedra”.

Nos encontramos ante un poeta que supo comprometerse con su momento estético, un visionario de su tiempo capaz de garabatear sus primeras composiciones en una revista infantil y que, tras estudiar Filosofía y adentrarse en las letras eslavas y románicas se comprometió con su tiempo, colaboró con diversas revistas vanguardistas y se encargó de la revista Mladina. Gracias al profesor Anton Ocvirk podemos seguir el pulso de sus emociones, leer sus cartas o ensayos y  deleitarnos con esos poemas que nos susurran al oído, que desinflan nuestra soledad “desde el misterio impronunciable” en el globo ocular de la palabra poética.

 Aghata

Mi rostro no es para un marco Srečko Kosovel

 

MI POEMA

 

Mi poema es explosión,

salvaje estado de desgarro. Desarmonía.

Mi poema no quiere llegar hasta vosotros,

pues sois por la providencia divina, voluntad,

estetas muertos, polillas de museos,

mi poema es mi rostro.

 

Mi ROSTRO

¡Qué veis en mi rostro!

Mi rostro no es para un marco,

es lo mejor que tiene.

Cada vida es alógena.

 

EL SOL TIENE UNA CORONA

 

El sol tiene una corona

de hojas de seda amarillas.

 

Son más sedosas

que los pétalos del girasol.

 

¿El sol también tiene granos

negros como el girasol?

 

No los veo;

creo que son de oro en llamas.

 

¡Qué tallos tan grandes debe tener el sol!

¿Y cómo lleva en las manos este girasol

dorado tan grande?

 

¡Ay!, si se inclinara

y se acercara a la tierra – con los dedos

desenterraría el semen de oro

y se lo daría a los trabajadores negros,

y volvería el trabajo a la ciudad

para los niños enfermos.

 

EL CANTO DEL CISNE

 

En silencio inclina el cuello blanco

en el arco sobre el agua

en el agua plantas, torre y castillo,

y cierra un ojo.

 

En medio del lago no puede ahogarse,

era una orden terrible:

vivir, sufrir, clavar la vista

en su propio rostro roto.

 

En el dolor que nunca, ¡nunca! Desaparece,

como en un espejo de agua,

fijarse en sí mismo ( vivir contra su voluntad)

con el dolor en pleno corazón.

 

MUDO Y CALLADO

 

 Mudo y callado me siento entre vosotros,

como si alguien me hubiera encantado

con su bello rostro

ya no tengo palabras.

 

Y no puedo hablar

sólo pienso en su corazón,

que quisiera hablar

pero no es posible.

 

Mi corazón ama vaya donde vaya

y cuando se deshace en el sueño,

ama a su amada más hermosa,

mientras sueña el trovador.

 

Cuando el trovador se despierta

y parte a ningún lado, hermano,

por el ancho mundo soleado,

calla, para sí mismo sólo sueña.

 

 

CAMINO HACIA LA SOLEDAD

 

Tu alma es como una colina.

En la soledad detenida te pierdes

con el sonido del mundo. Entre el susurro

de los árboles se extiende el silencio

como un manto azul celeste.

 

Te pierdes en lo desconocido,

cada colina más llena de soledad,

cada vez más oculta la belleza

y te conviertes en la inmensidad,

armonía estremecida.

 

Llevas mil rostros dentro de ti,

y todos hablan y hablan contigo,

llevas mil rostros enfermos

y huyes y huyes hacia delante

y te ocultas en los campos de soledad,

prefieres el susurro, el mundo sin dolor.

 

BIANCA

 

No vayas por el Carso, Bianca, para que no tengas heridas en los ojos. Mi poema es el Carso, el Carso, El Carso.

Mi poema es el poema de los bosques: encinas torcidas, oscuras y pinos fragantes. No vayas por el Carso para no tener heridas en los pies blancos.

Mi brazo tiene rasguños de piedras y rocas puntiagudas, ¿cómo podré acariciar tus mejillas?

Mis labios con grietas son como el Carso, y cuando mi corazón está triste, es tan triste como el Carso, Bianca, no vengas, no vengas hacia nosotros.

 

--

 

La belleza no es otra cosa que un contenido sagrado que tiene cada criatura, cada grano de trigo, cada brizna de hierba, cada tallo de flor, cada piedra… Todo es como la canción de una orquesta – así diría Rabindranath Tagore –que canta el cantante de la eternidad.

 

 

QUÉ BONITO

Qué bonito sería

vagar toda la vida

por bosques verdes

y no pararse.

 

Ser como un pájaro del bosque

que no conoce el campo.

 

Ser hombre

con un buen,

buen corazón.

 

Me dicen:

esto no sería vida.

Y yo respondo:

¿La vida sólo es dolor?

{
}
{
}

Comentarios Mi rostro no es para un marco Srečko Kosovel (1908-1926),

hermosos poemas has colocado y unas imagenes bien bonitas.
feliz fin de semana amiga
besosssss
maggie
Ayayay bueno el poema del rostro, me sentó muy triste tal vez, era hermoso su rostro o todo lo contrario- lo demás es para imaginar y qué buena es tú presentación de este chico de 22 años- tal vez si hubiera vivido, sería un Neruda o algo más.
Un libro  impresionante, con unas ilustraciones que invitan a la lectura pausada y la sugerencia. Te lo recomiendo Maggie
Uno de los grandes, querido amigo. Merece la pena leer su obra.
Un abrazo
Buen día Aghata. Tiempo ya sin leerte. ¿Como pinta la vida? Quizá no te acuerdes de mí. Leí los poemas de Kosovel, sin duda me gustaron mucho más los que parecen realmente tristes.
Siempre es un gusto leer tu blog, aprendo bastante.
Se que puede que no sea la única persona que lo he pedido, pero tú, siendo maestra, me agradaría bastante que te pasaras por mi blog: http://fantasmasdelanfora.blogspot.com/
y me dieras una crítica, tu sabes, para mejorar.
Hasta otra,
Por el Arlequín Fantasma.
Arlequín Fantasma Arlequín Fantasma 11/09/2010 a las 17:19
Unos preciosos poemas, mis felicitaciones.

es.funscrape.com

Besos.
Paloma
Una selección deliciosa ... con grandes bocados de realidad
... has acertado plenamente en la elección querida amiga
Un millón de besos ...
Me encantaron todos    creo que es  una exelente persona  me ha caido  bastante bien.  hasta pronto

Deja tu comentario Mi rostro no es para un marco Srečko Kosovel (1908-1926),

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.