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Relatos de fantasmas: En la carretera de Brighton, Richard Middletun

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Richard Middieton    En la carretera de Brighton

El sol salió lentamente e iluminó un mundo enterrado bajo la nieve centelleante. Había caído una fuerte helada durante la noche y el viento frío hacia desprenderse de los árboles un polvillo fino de nieve.

Un vagabundo que había dormido junto a la carretera despertó y comenzó a sacudirse la nieve que le cubría. Luego se incorporó sorprendido

-¡Cómo!- se dijo-. Yo creía que estaba en la cama, y resulta que he dormido toda la noche en la cuneta de la carretera.

Estiró los brazos y las piernas, y acabó de sacudirse toda la nieve de encima. Al levantarse, el viento frío le produjo un estremecimiento.

-Es una suerte que me haya despertado. Podía haberme helado mientras dormía.

Echó a andar por la carretera en dirección contraria a los montes. Al poco rato vio a un chico parado en la carretera. No tenía abrigo, y su delgada figura parecía aún más débil en medio de aquel ambiente helado.

-Si no vas demasiado deprisa te acompañaré un trecho –dijo el muchacho-. Se siente uno muy solo al caminar si compañía a esta hora del día.

El vagabundo asintió.

-El pasado mes de agosto cumplí dieciocho años- añadió el muchacho-, y llevó ya seis años caminando.

-Yo me caí anoche junto a la carretera, y allí mismo me quedé dormido- dijo el vagabundo-. Es un milagro que no haya muerto de frío.

El muchacho le miró con atención.

-¿Cómo sabes que no estás muerto?-le pregunté.

-No te comprendo- dijo el vagabundo.

-Tú llevas menos tiempo que yo de vagabundo- dijo el muchacho con voz ronca-.La gente como nosotros pertenecemos a la carretera. No podemos librarnos de ella. Ni siquiera al morir. Yo llevo ya seis años andando por aquí. Pero ¿crees que no he muerto?-preguntó-: me ahogué cuando me bañaba en Margate, y más adelante me mató un gitano con una barra de hierro; me aplastó la cabeza. Y he muerto congelado dos veces, como tú anoche. Y en esta misma carretera me ha atropellado un coche. Sin embargo, aún sigo andando; no lo puedo evitar. ¡Ni muerto! Te aseguro que no podemos librarnos aunque queramos.

Le acometió un acceso de tos. El vagabundo esperó a que se recobrara.

-Sera mejor que te pongas un rato mi abrigo. Tienes una tos horrorosa.

-No entiendes nada, ¿verdad?- dijo el muchacho furioso. De repente se desplomó, y el vagabundo le cogió en brazos.

El vagabundo miró hacia atrás. Divisó a lo lejos las luces de un coche que se acercaba en silencio a través de la niebla.

-Soy médico- dijo el conductor, al detenerse-. ¿Qué es lo que le ocurre?- y auscultó la respiración forzada del muchacho-. Tiene pulmonía- diagnosticó-. Le llevaré al hospital. Puedo llevarle también a usted, si lo desea.

-Prefiero seguir andando- dijo el vagabundo.

El muchacho parpadeó débilmente cuando lo subían al coche.

-Hasta pronto- dijo en voz baja al vagabundo.

Toda la mañana la pasó el vagabundo caminando sobre nieve medio derretida. A mediodía descubrió un granero solitario y se metió en él a dormir. Cuando se despertó era de noche. Y reemprendió la marcha por los caminos embarrados.

No había andado mucho, cuando una figura endeble surgió de la oscuridad y fue a su encuentro.

-Si no vas demasiado deprisa te acompañaré un trecho- dijo una voz familiar- . Se siente uno muy solo al caminar sin compañía a esta hora del día.

-Pero ¿y tu pulmonía?- exclamó el vagabundo.

-He muerto esta misma mañana- dijo el muchacho.

Vocabulario:

Centelleante: brillante como si le salieran pequeñas luches. /Endeble: débil.

Actividades

Resume el contenido del texto anterior.

¿Están muertos o vivos los dos protagonistas? Justifica tu respuesta.

Busca el significado de las palabras subrayadas en el texto en el diccionario y anota toda la información (abreviaturas y acepciones).

Parece ser que el cuento propone que ambos personajes van a estar reencontrándose una y otra vez, aunque cualquiera de ellos muera en más ocasiones. Los antiguos creían que los muertos no enterrados o aquellos a los que no se les hacían las debidas ceremonias vagaban sin descanso por la tierra como almas en pena. Los budistas, en cambio, creen que las personas muertas se reencarnan e otras. ¿En qué personaje o animal te gustaría reencarnarte y explica por qué razones?

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