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Reconoce tus errores con valentía

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Reconoce tus errores con valentía

No es fácil que las personas reconozcamos que nos hemos equivocado. No es fácil, porque es más cómodo, hacerse el sueco/ la sueca… y mirar al otro como si no hubiera pasado nada. ¡Ya se le olvidará nuestro error! Mañana todo volverá a la normalidad y nuestro pequeño patinazo será agua de borrajas, una mota de polvo en el mar de las desavenencias y si por una de aquellas... nos echan los trastos a la cabeza, con hacer de tripas corazón y poner cara de no haber roto un plato en la vida, seguro que es suficiente.  

Estos tejes y manejes que nos llevamos, para evitar bajarnos los pantalones pueden volverse en nuestra contra. Es mucho más constructivo,  reconocer nuestros errores, y pedir que el otro/ la otra nos perdone, que dejar esa mota de polvo encima de la mesa.  Es sencillo y si nos acostumbramos a la “penitencia”,  saldremos fortalecidos en nuestras relaciones.  Lo digo por experiencia. ¡Cuánto nos cuesta ser sinceros con nosotros mismos! Cuánto nos cuesta mirar a la cara a la otra persona y decirle cómo nos sentimos, cuánto nos ha dolido nuestro error o cuánto sentimos haberle hecho daño, subido el tono de voz o haber dejado que se escapasen palabras punzantes, que luego queremos borrar de nuestra boca, pero que ya han sido dichas.

Lo cierto es que no es fácil reconstruir las piezas de ese puzle que han saltado de sus  casillas de forma imprevista. No es fácil porque somos egoístas e inseguros, y no nos gusta sentirnos débiles, o que el otro/a note que nos arrepentimos.  ¡Es ahí dónde nos equivocamos! La persona valiente es aquella que es capaz de acometer sus errores con dignidad, la que es capaz de decir “lo siento”, la que no se esconde detrás de una máscara autoprotectora. Si abrazamos al otro cuando nos fortalece con  sus palabras, cuando comparte nuestras proyecciones de la vida; igualmente, debemos tratarlo cuando sabemos que es él/ ella quién  tenía razón, el que manejaba adecuadamente la situación, el que acertaba en sus predicciones. Y nosotros,  somos los que nos hemos  pasado, los que nos hemos equivocado. ¡Es sencillo! El estímulo, la recompensa es lo que debe valernos en nuestras prioridades, si verdaderamente estamos seguros de lo que sentimos por la otra persona. Una vez tragada esa vergüenza que se había pinzado en nuestro estómago, la relación sale fortalecida, se limpía de impurezas, se multiplican las convicciones que nos unían. ¡Ah! Y ya se sabe...Después de la tempestad, viene la calma. ¡Picarones!

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Comentarios Reconoce tus errores con valentía

;-) ,,,Soy una persona timidisima,,
Pero ,,,saltar y atreverme con las cosas ,,,me hacen que cada vez suelte con mas facilidad la verguenza,,,tanto que a las personas les parece que es imposible que sea timida....he aprendido mucho a reirme de mi misma,,,y de la ridiculez de hacer el ridiculo,,,jajajja,,,todo se aprende,,,
Ahora mi pregunta diaria es:
Que deseo,,,tener razón o ser feliz....??
A veces consigo ser feliz...así, las veces que decido tener razón,,,se van diluyendo.
Gracias picara...
Un abrazo
lerna lerna 20/10/2009 a las 12:49
Vaya, vaya, lernita... pues ahí también coincidimos, vamos... hasta ese punto.  Yo también soy muy, muy tímida... y me cuesta mucho abrirme a la gente.  Pero he comprendido con el paso del tiempo que es necesario no avergonzarse de los errores y reconocerlos con dignidad. Y tu respues es muy, inteligente. Por supuesto que yo también voto por ser feliz, aunque... reconozco que si pienso que tengo razón soy bastante tozuda... (sagi, ejem...)
Un beso muy fuerte.


Dios te bendiga!!!
Cuanta razón tienes amiga ... no quiero ser negativa, pero la mayoria de las veces ... es sólo postural ... momentaneo. Fruto de una reflexión leída de alguien como tú
El mundo nos engulle y no podemos ir contra corriente, porque
... mi querida amiga ... terminas siendo lobotomizada, como yo lo estoy
No pertenezco a éste mundo, ni al otro ... por  eso no puedo ser la persona que quiero ser ... y no me dejan.
Te quiero ... mi querida profe.
Cuanta razón tienes amiga ... no quiero ser negativa, pero la mayoria de las veces ... es sólo postural ... momentaneo. Fruto de una reflexión leída de alguien como tú
El mundo nos engulle y no podemos ir contra corriente, porque
... mi querida amiga ... terminas siendo lobotomizada, como yo lo estoy
No pertenezco a éste mundo, ni al otro ... por  eso no puedo ser la persona que quiero ser ... y no me dejan.
Te quiero ... mi querida profe.
Preciosa Yakely, ¡ cómo te aprecio! Eres maravillosa. Muchas gracias por las imágenes y por esa amistad plena e incondicional. Aquí te entrego mis manos llenas de cariño y amistad.

Un beso muy grande.
María...pero bueno. Díme, amiga ¿qué te ocurre? No permitas que nadie coacte esas alas maravillosas, no permitas nunca que nadie te aprisione... Sé tú misma, por encima de todo... Debemos reconocer nuestros "errores", pero nunca permitamos que nos pisen o que pretendan eclipsar nuestros sueños... Sólo nosotros, cada uno de nosotros es el que decide... en definitiva... El miedo, la soledad...siempre está ahí... pero apoyémonos en el amor... no importa si es ese ser al que queremos, nuestros hijos, nuestros amigos y en definitiva... nuestro propio amor propio.
Un beso muy, muy fuerte.
Reconocer los errores no es facil. Menos aún, reconocerlos ante alguien. Sin embargo, yo creo que es un acto de valentía. Y, muy al contrario de lo que se piensa, fortalece la relación personal. Aquel que es capaz de pedir perdón posee un corazón compasivo.
Un beso, Aghata.
Reconocer los errores no es facil. Menos aún, reconocerlos ante alguien. Sin embargo, yo creo que es un acto de valentía. Y, muy al contrario de lo que se piensa, fortalece la relación personal. Aquel que es capaz de pedir perdón posee un corazón compasivo.
Un beso, Aghata.
Reconocer los errores no es facil. Menos aún, reconocerlos ante alguien. Sin embargo, yo creo que es un acto de valentía. Y, muy al contrario de lo que se piensa, fortalece la relación personal. Aquel que es capaz de pedir perdón posee un corazón compasivo.
Un beso, Aghata.
cuando cometas un error en la busqueda de la realización de tus sueños recuerda que :
El peor error en la vida es no cometer ninguno

a veces cuando discutimos con alguien y nos enfadamos decimos cosas que en realidad no queremos decir , pero que duelen , si dañas a alguien diciendo o haciendo algo no vayas a confesarte a la iglesia y a rezar la penitencia , en lugar de eso ve a casa de esa persona y cara a cara dile que te perdona , y que sabes que lo hiciste sentir mal pero que no fue esa tu intención

las palabras mas dificiles de decir son : te quiero , te extraño , te necesito , ayudame , y perdoname , pero tiene un valor inmenso saber decirlas cuando se sienten , mas valor aun si se dicen cara a cara

muestra tus sentimientos y emociones siempre y recuerda la canción de Enigma , se tu misma siempre
Perdona, Aghata, pero lo escribí una sola vez. Jejeje... Obolog está más loco que yo... a veces, se come mis comentarios, y otras los triplica...
Pero Ana, no importa. A mí me ocurre continuamente. El ordenador está chiflado... Unas veces tienes que buscar tus mensajes debajo de las piedras y otras los triplica, mejor así... Es cierto que no es fácil reconocer tus errores y también es cierto que nos guardamos esos errores cometidos por otro ( o que nosotros etiquetamos como errores) y luego los lanzamos teledirigidos, se los devolvemos.  ¡¡¡Ay, no aprendemos nada!!! ¡¡¡Tropezamos una y otra vez con la misma piedra!!!
Ahí has dado en la diana. Los errores nos ayudan a madurar, nadie nace siendo poseedor de la sabiduría plena, todos cometemos errores. Cada uno debe reconocer sus fallos e incluso en ocasiones saber reírse de uno mismo. Y por supuesto debemos aprender a pedir perdón, a decir lo siento... algo que nos cuesta mucho...
Un beso muy fuerte
Yo como siempre tengo razón, ¿como voy a pedir perdón?!!! jajajajajajajaja.
Nada, que es broma!!!  era por poner un puntito del otro lado!! que si, algún plato he roto, y si hay que pedir perdón, se pide, por supuesto!! cuesta, claro, y a veces nos autoconvencemos de que el otro ha hecho algo grave, para escudarnos en eso, pero con un poquito de corazón se puede enmendar el daño.
Besos

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