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La poesía bucólica

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La poesía bucólica


La Arcadia era una región griega situada en la zona central del Peloponeso. De naturaleza montañosa, se hallaba cubierta de frondosos bosques y fértiles  prados propicios al pastoreo. El pueblo arcadio se consideraba a sí mismo descendiente de los primeros pobladores griegos. Desde el punto de vista mitológico, la región era la patria del dios Pan cuyo culto se relacionaba con los pastores, los rebaños y su fecundidad.
Como tópico literario, Virgilio ofrece una visión en sus Bucolicas (42-37 a. de C.), que tendrá importantes repercusiones para la tradición de la poesía pastoril. En la égloga séptima describe un certamen poético entre dos pastores arcadios. Es la primera alusión a Arcadia en conexión con la poesía pastoril. Virgilio sitúa la acción a orillas del río Minceo que no corresponde con la geografía arcadia. De manera que, desde este primer momento, la referencia de la Arcadia se entiende como un tópico literario y no como un espacio geográfico. Virgilio introduce además la alegoría. Las églogas de la poesía pastoril se interpretarán como alegorías en las que, de alguna manera, se halla representada la realidad inmediata, quedando esta peculiaridad adscrita al género durante largo tiempo.  Según esto, la representación idealizada de la vida pastoril no está exenta de aspectos de la vida contemporánea que resultan contrastados y desvalorizados.


El tópico tiene sus orígenes en una tradición que se remonta ya al siglo I. a. C., y que aparece emparentado con el género pastoril o bucólico. Ahí es donde se presenta una ingenua historia de amor ambientada en el escenario idealizado de la Arcadia y que continúa en toda la literatura clásica desde Teócrito, Virgilio u Ovidio, hasta el Romanticismo, donde entronca con el mito del buen salvaje. Su ideología exalta los valores espirituales de la armonía con la naturaleza,  de la vida en el campo, contraponiéndose con los valores materiales de una vida alejada de la naturaleza y guiada por la ambición de poder y riqueza. El tópico abarca todos los géneros literarios, desde la producción teatral a la narrativa y, por supuesto, la poesía.
En teatro los modelos clásicos se remontan a Tasso o Guarini prolongándose hasta el teatro pastoril de Juan del Encina, que resonancia virgiliana. La lírica, por su parte, utiliza fundamentalmente la égloga, para desarrollar este tópico. En cuanto a la narrativa evoluciona desde la Arcadia de Sannazaro hasta las dos Dianas, la de Jorge de Montemayor y la de Gil Polo.
Respecto a la evolución histórica del tópico durante la Edad Media la tradición bucólica continuó por diversos caminos, aunque será en el Renacimiento cuando adquiera el idealismo platónico tan apreciado por el Humanismo.
El género conoció su apogeo durante los siglos XVI y XVII. En España, Garcilaso, gran innovador de la poesía renacentista que supo transferir las formas y modas de la poesía italiana a la poesía en lengua castellana, adoptaría la forma lírica de la égloga para esta poesía de inspiración pastoril. Son famosas sus tres églogas escritas entre 1526 y 1536. El protagonista es generalmente un pastor que comparte su desdicha amorosa en armonía con la naturaleza.


La égloga es pues un tipo de poema de cierta extensión que puede adoptar temas y estructuras diversas. Su origen se sitúa en la obra del griego Teócrito y se define como una composición, fundamentalmente adscrita al género bucólico. En nuestra literatura, la égloga reaparece como género mixto y en ella se combina lo lírico con lo dramático. Las primeras églogas son las traducciones que Juan del Encina hace de las tres églogas de Virgilio. La adaptación de este tipo de composición llevada a cabo por Garcilaso es esencialmente lírica, aunque mantenga la forma del diálogo entre los pastores. El modelo de Garcilaso sustituye al modelo de Virgilio, a partir del Renacimiento. Los cantos de los pastores se podrían organizar, bien alternando la intervención de uno y otro, o bien distribuyendo la intervención de ambos en dos grandes textos. La égloga se considerará pura si sólo está constituida por el diálogo de los pastores. Se considerara mixta si existe además un texto, antepuesto o pospuesto, que sea ajeno al diálogo. Ya en el Barroco, la forma de la égloga admite ciertas modificaciones que pueden afectar al protagonismo de los pastores.


A medida que avanza el tópico de la Arcadia, éste se asociará con el tópico de la Edad de Oro, es decir, la idea de un tiempo pasado feliz sin privaciones.
La poesía bucólica experimenta en el siglo XVIII su último florecimiento. La Arcadia se transforma así en el escenario de una poesía galante. El fin de la poesía pastoril señalará definitivamente el comienzo del Romanticismo.

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