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Pequeño diccionario de mitos, dioses y héroes griegos y romanos C

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Caballo de Troya.  Los griegos construyeron un enorme caballo de madera y lo dejaron frente a las murallas de Troya, con cincuenta de sus guerreros escondidos en su interior. Los troyanos, creyeron que se trataba de un símbolo de paz y que los griegos se habían retirado y lo introdujeron en la ciudad.  Cuando llegó la noche, los griegos agazapados en su interior, salieron y abrieron las puertas de la ciudad, de modo que las tropas griegas entraron y destruyeron Troya.

Cadmo. Hijo de Agenor, rey de Tiro y Sidón. Salió, acompañado de su madre, Telefasa, a la búsqueda de su hermana Europa.    Tras consultar el Oráculo de Delfos, se le pidió que se olvidase de su hermana y que en su lugar, buscase  un toro que tenía la marca de una media luna en el flanco. Debía seguirlo y fundar una ciudad donde se detuviera. Cadmo siguió al animal hasta Boecia, en la Grecia central.  Una vez allí decidió que el animal debía ser sacrificado y mandó a sus seguidores a por agua a un riachuelo cercano.  Pero el riachuelo estaba custodiado por un dragón que atacó a sus acompañantes. Entonces Cadmo se enfrentó al dragón, consagrado a Ares y lo venció.  En ese momento se le apareció Atenea y le pidió que arrancase los dientes  al animal y enterrase la mitad bajo tierra.  Cuando Cadmo obedició, vio cómo surgían unos hombres armados. Les lanzó una piedra y se enzarzaron en una pelea de la que sólo sobrevivieron cinco.    Finalmente construiría la acropolis de de Tebas y se casaría con Harmonía, hija de Ares y Afrodita.

Calcante.  Era un sabio adivino acompañó a los griegos y fue el encargado de interpretar las profecias por medio de las señales de la naturaleza.  Así cuando una serpiente salió del altar de Apolo, reptó por un árbol y devoró ócho crías de dragón y a su madre, Calcante predijo que los griegos no tomarían Troya hasta el décimo año de contienda.  La profecía más espantosa que realizó fue la que obligó a Agamenón a sacrificar a su hija Ifigenia, para que los vientos le fuesen favorables. 

Calíope. Madre de Orfeo, una de las musas.

Calipso. La ninfa Calipso, diosa del silencio, habitaba en la remota isla de Ogigia, en cuyas aguas naufragó Ulises. La ninfa se enamoró del héroe e insistió para que se casase con ella, a cambio de la inmortalidad; de hecho retuvo al héroe durante ocho años.  El héroe permaneció a su lado  en un entorno paradisíaco. Pese a ello, el héroe languidecía y se sentía desgraciado.  Finalmente Zeus envió a Hermes con la orden de que le pidiese a la ninfa que dejase marchar a Odiseo. Al principio quería negarse pero finalmente accedió. Calipso ayudó entonces al héroe a contruir una balsa y le entregó provisiones.  Al principio Odiseo sospechó de la ninfa, ante tanta solicitud, pero a en realidad, nada podía temer de ella, pue eran los dioses los que la obligaban.

Campos Elíseos. Los griegos creían que las personas que habían llevado una vida digna iban a parar a los Campos Elíseos  después de la muerte. Este lugar se encontraba en uno de los márgenes del océano que rodeaba el mundo y era un lugar muy hermoso donde las almas de los muertos se dedicaban a practicar algún deporte, a cantar o a recitar poesía. Lo regía el titán Cronos.

Caos. Vacío primordial anterior a la creación del mundo. De este vacío informe surgieron Gea ( la Tierra), Nix ( la noche) y Érebo ( la oscuridad). Posteriormente Gea daría a luz a Urano ( el Cielo) y Ponto ( el Mar).

Caribdis. Monstruo marino que, oculto en una gruta, bajo un peñasco, engullía todas las naves que pasaban cerca de él.

Cárites: Divinidades de la belleza. Daban alegría a la naturaleza, los hombres y los dioses. Eran tres: Eufrósine, Talía y Áglae.

Caronte. Los muertos debían atravesar los ríos Aqueronte o Estigia para acceder al reino de los Infiernos en la barca que conducía Caronte. Éste, un anciano iracundo, exigía de todo aquel que quisiera cruzar el río una moneda, de aquí que los griegos coloquen una en la boca de los recién fallecidos.

Casandra. Princesa troyana, hija de Príamo y Hécuba. Casandra era tan bella que Apolo se enamoró de ella y le concedió el don de la profecía.  Pero, como la joven quería permanecer casta, se negó a los favores del dios.  Entonces Apolo la castigo. Cada vez que la joven entraba en trance, la gente creía que estaba loca y ninguna de sus profecías fueron tenidas en cuenta.  Ella mismo predijo la desgracia que Paris haría caer sobre Troya, pero nadie la creyó.  Cuando vio el Caballo de Troya, advirtió a su padre sobre las nefastas consecuencias de su entrada en la ciudad, pero tampoco fue escuchada.  Tras la caída de Troya, la infortunada fue violada en el templo de Atenea, quien se vengaría posteriormente del ultraje cometido en su templo.  En el reparto del botín que se hicieron los griegos le tocó a Agamenón que, como concubina, se la llevó a Micenas.  Casandra avisó a Agamenón del peligro que corría, pero no le creyó, al pesar sobre ella una maldición: tendría predicciones, pero nadie la creería. Murió a manos de Clitemnestra, la mujer de Agamenón.

Cástor. Uno de los Dioscuros, hijo de Zeus y Leda. Al contrario que su hermano Pólux era mortal. Gran jinete, experto en el arte de la guerra y la caballería. Castor era humano, pues su padre no fue Zeus, sino Tindáreo, el marido de Leda y rey de Esparta.

Cefeo. Rey de los etíopes y padre de Andrómeda.

Ceres. Nombre romano de la diosa Deméter.

Cipris. Nombre con el que es conocida también la diosa Afrodita.

Céfiro: Viento suave y regular.

Centauros. Monstruos con cabeza y busco humanos y el resto del cuerpo equino. Vivían en los bosques y las montañas en estado salvaje. En ocasiones se les confió la educación de un héroe. Aquiles, por ejemplo, fue educado por el centauro Quirón.

Cerbero. Perro del Hades. Vigilaba las puertas del reino de los muertos para que no entrara por ellas ningún ser vivo ni se escapara ningún difunto.

Ceres.  Nombre romano de Deméter. La palabra cereal deriva de su nombre.

Ceto.   Monstruo marino, hija de Ponto y Gea, y madre de las Grayas y las Gorgonas.

Cibeles. Los griegos pensaban que Cibeles ( procedente de Frigia, en la actual Turquía) equivalía a la diosa Rea, pero en realidad se referían a la Gran Madre o Madre de los Dioses. Según la leyenda, iba en un carro tirado por leones, y los coribantes, sus servidores, bailaban en su honor entrechocando las espadas y los escudos. Sus sacerdotes también se conocían como los coribantes.

Cíclopes. Hijos de Urano y Gea. Tenían un solo ojo, capaz de fulminar en medio de la frente. Eran tres: Brontes, Estéropes y Arges.  Urano los encerró en el Tártaro, por temor a que lo depusieran.   Cuando Crono fue depuesto por su hijo Zeus, éste liberó a los Cíclopes que se convirtieron en  sus servidores, los forjadores del rayo. También forjaron otros objetos, como el tritende de Poseidón o el casco de invisibilidad de Perseo. Ellos serían los fabricantes del arco de plata y el carcaj de la reina Artemisa, quien, en agradecimiento, les entregaba a sus pressas.   Se les considera expertos en fortificación y se dice que fueron los que construyeron las fortificaciones de Tirinto y Mecenas.  Los romanos, por su parte, creían que los Cíclopes eran los herreros de la forja de Vulcano, situado en el monte Etna.

Cicones. Pueblo de Tracia, aliado de los troyanos. Ulises, a su vuelta de la guerra, asoló el país y saqueó su capital Ísmaro, pero, atacados por todas partes, los griegos tuvieron que volver a embarcarse y escapar.

Cierva de Cerinia. Herables debía atrapar sin matarla, una cierva con la cornamenta dorada, que estaba consagrada a Artemisa y que habitaba en el monte de Cerinea. La persiguió durante más de un año, hasta que al fin logró capturarla con una red, pero durante la lucha, la cierva sufrió una pequeña herida. Para evitar la ira de Artemisa, Heracles se escudó en Euristeo.

Cílix: Hijo de Agenor, rey de Tiro y Sidón, y hermano de Cadmo, también salió a la búsqueda de su hermana Europa.

Cimerios: Pueblo que habitaba cerca de las puertas del Hades, en una región donde no brillaba el sol.

Circe: Hechicera, hija del Sol, vivía en la isla de Ea.  Tenía poderes mágicos, que usaba convirtiendo en animales a sus enemigos , e incluso a cualquiera que la afentara.  Cuando los hombres de Odiseo llegarón a su casa, en la isla  de Eea, se encontraron con lobos y leones, pero no sospecharon nada. Circe les dio la bienvenida y ofreció un festín en su honor, pero lo que ellos no sabían era que les traicionaría. La hechicera en el vino una droga y los transformó en cerdos. Por suerte, un hombre pudo volver y contarle lo sucedido a Odiseo, que se había quedado en el barco.  El héroe partió en busca de sus compañeros y en el camino se encontró con hermes, el protector de los viajeros.  Para proteger a odiseo de la magia de Circe, le dio una herba, de manera que la droga de Circe no le hizo efecto. Entonces, como le había hecho prometer que no le haría daño, pudo convencerla para que transformase a sus compañeros en hombres.  Los viajeros permanecieron un año junto a la hechicera que se enamoró del héroe, después pudieron partir.  Ella les ayudó en el viaje y aconsejó al héroe que bajase al  Inframundo y consultase al adivino Tiresias.

Clitemnestra.  Era la esposa de Agamenón, quien nunca tuvo un matrimonio feliz porque había sido obligada a casarse con él, después de que el rey de Micenas matase a su primere esposo, Tántalo, rey de Pisa, en una batalla.  Tuvo cuatro hijos con Agamenón: Orestes, Electra, ifigenia y Crisótemis.  Su dramática historia continuo cuando envió a su hija, supuestamente para casarse con Aquiles, antes de que partiese la flota que se dirigía a Troya. En realidad, la joven sería sacrificada para pedir vientos favorables.  Agamenón permaneció diez años fuera del reino y mientras Clitemnestra se buscó un amante, su primo Egisto. cuando su marido regresó con Casandra, ideó un plan para matarlo. Aparentó recibirlo con cariño y le aconsejó que tomase un baño relajante. Una vez terminado el baño, le lanzó una red y lo cazó como si fuera un pez. Egisto apareció entonces de entre las sombras y lo mató con la espada. Seguidamente su esposa se vengaba decapitándolo con un hacha. Después, loca de ira, buscó a Casandra y también la decapitó. Mientras ésto sucedía, Electra huyó con Orestes, hijo de Agamenón, para evitar que Egisto lo matara.  Después el joven se vengaría de la muerte de su padre, asesinándola.

Colatino. Nombre romano, sobrino del rey Tarquinio el Soberbio y esposo de Lucrecia.

Clitemnestra: Hija de Zeus y Leda. Es hermana de Helena y de los Dioscuros.  Esposa de Agamenón, con el tuvo tres hijos: Ifigenia, Electra y Orestes. Nunca le perdonó a su marido el sacrificio de su hija Ifigenia. Engaño a su marido con Egisto y a su regreso lo asesino con la complicidad de su amante.

 Coto: Uno de los Hecatonquiros.

Creonte (I) Hermano de  Yocasta. Afianzó la monarquía en Tebas, después de la muerte de Layo y antes de la llegada de Edipo.

Creonte (II) Rey de Corinto, padre de Glauce, a  quien dio en matrimonio a Heracles.

Creúsa: Princesa troyana, hija de Príamo. Se casó con Eneas, junto con el que intentó escapar al saqueo de Troya, pero murió antes de conseguirlo.

Crisaor: Hijo de Poseidón y Medusa que, como Pegaso, nació al cortarle Perseo el cuello, padre de Gerión.

Crisipo. Hijo de Pélope, rey de Corinto. Layo, huésped de su padre, se prendó de él y lo secuestró y forzó. Se suicidó a causa de la vergüenza.

Crono. El menor de los Titanes, primer soberano del mundo. Era hijo de Gea y Urano. Él fue el que liberó a sus hermanos del cuerpo de su madre, Gea. Con una hoz de silex atacó a Urano y lo castró, arrojando los genitales mutilados al mar.  De las gotas de sangre surgieron nacieron las erinias, los gigantes y las ninfas; también, Afrodita, al mezclarse la sangre con la espuma del mar.  Cuando se convirtió en un tirano y envió a sus hijos ( los cíclopes y los gigantes bajo tierra),  Gea tramó un plan.  Cronos se tragó a sus hijos, pero logró salvar al último, Zeus. Más tarde, Zeus liberaría a los titanes y los gigantes y con su ayuda lograría vencer a su padre.  Los romanos lo conocen con el nombre de Saturno. Ya en el siglo V. a. C. el templo de Saturno se erguía en el foro romano. El festival en el que se honraba a Saturno se conocía como Saturnalia y se celebraba en diciembre.  Saturno era una deidad agrícola, y como tal lo veneraban. De hecho la palabra saturno deriva de satus, <<sembrado>>.

Ctonio. Uno de los Espartoi.

Cupido. El dios romano del amor, Cupido (el Deseo) era el equivalente del Eros griego, pero en vez de ser un joven hermoso, se trataba de un querubín. Conocido también como Amor, se solía representar junto a su madre, la diosa del amor Venus. Se decía que era ciego y solía llevar una aljaba con flechas de deseo que sumían en la más poderosa de las pasiones a quién las recibía.

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