Avisar de contenido inadecuado

La más bella niña, Góngora

{
}

Góngora


 TAGS:

La más bella niña

de nuestro lugar,

hoy bella y sola

y ayer por casar,

viendo que sus ojos

a la guerra van

a su madre dice

que escucha su mal:

Dejadme llorar

orillas del mar

 

Pues me diste, madre,

en tan tierna edad

tan corto el placer,

tan largo el pesar,

y me cautivaste

de quien hoy se va

y lleva las llaves

de mi libertad.

Dejadme llorar

orillas del mar.

 

En llorar conviertan

mis ojos, de hoy más,

el sabroso oficio

del dulce mirar,

pues que no se pueden

mejor ocupar,

yéndose a la guerra

quien era mi paz.

Dejadme llorar

orillas del mar.

 

No me pongáis freno

ni queráis culpar,

que lo uno es justo,

lo otro por demás.

Si me queréis bien

no me hagáis mal;

harto peor fuera

morir y callar.

Dejadme llorar

orillas del mar.

 

Dulce madre mía,

¿quién no llorará

aunque tenga el pecho

como un pedernal,

y no dará voces

viendo marchitar

los más verdes años

de mi mocedad?

Dejadme llorar

orillas del mar.

 

Váyanse las noches

pues ido se han

los ojos que hacían

los míos velar;

váyanse y no vena

tanta soledad

después que en mi lecho

sobra la mitad.

Dejadme llorar

orillas del mar.

Luis de Góngora

 

Es un poema compuesto por seis estrofas de diez versos cada una. Como vemos los versos son de seis sílabas, o sea, hexasílabos.

En cuanto a su rima, los versos pares riman en asonante (-á), quedando sin rima los impares. No obstante, los dos últimos versos de cada estrofa forman un pareado de rima consonante que se repite al final de cada estrofa a modo de estribillo.

Por el uso de versos de arte menor, de la rima asonante y del estribillo que se repite es evidente que Góngora se inspira en la tradición de la lírica popular, aunque emplee recursos cultos, para dignificar la composición.

La letrilla se inspira en las jarchas y en la lírica popular peninsular, pues nos encontramos una vez más ante el lamento de la joven abandonada que se dirige a su madre en busca de consuelo. No obstante encontramos algunos recursos cultos.

Así aparece una metonimia en sus ojos/ a la guerra van, donde se refiere a su amado. Es una metáfora, las llaves de mi libertad.  Por otra parte son frecuentes los paralelismos: tan corto el placer/ tan largo el pesar, váyanse las noches… váyanse  y no vean… Además las antítesis son abundantes: hoy viuda y sola/ y ayer por casar…  tan corto el placer/ tan largo el pesar; yéndose a la guerra quien era mi paz, si me queréis bien/ no me hagáis mal; viendo marchitar /los más verdes años/ de mi mocedad.

 

{
}
{
}

Comentarios La más bella niña, Góngora

precioso escrito un beso
en mi opinón más impresionante es el estudio de la forma en que está escrito. Mejor ver como se va pegando un ladrillo en otro, que ver solo la pared puesta. De ésta manera le da mayor seriedad y mayor admiración al poema.
Saludos
Mariau illescas

Deja tu comentario La más bella niña, Góngora

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.