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La lengua como sistema. 1º Bachillerato

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La lengua como sistema. Niveles lingüísticos

 

El lenguaje humano es un engranaje articulado, un puzle en el que todas las piezas aparecen perfectamente delineadas y ensambladas; si no fuera así no podríamos comunicarnos con nuestros semejantes y nuestras elocuciones parecerían más una pelea de gallos –lo que no significa que esto no suceda en “contadas ocasiones”- que una verdadera interacción, con un fin comunicativo.

 Articular significa que las pequeñas piezas se unen para formar una pieza mayor. Una oración –por ejemplo- se caracteriza por su unidad, aunque podemos dividir sus unidades para mostrar los elementos que la constituyen.

La discoteca era fantástica: Separamos la oración en Sujeto y predicado. El sujeto sería La discoteca, que es un sintagma nominal, cuyo núcleo es discoteca. En cambio, era fantástica, es el predicado,  el predicado nominal, que tiene como núcleo un verbo copulativo y es lo que se dice de la discoteca. Imaginamos que alguíen nos pregunta cómo nos lo hemos pasado este fin de semana y nosotros le explicamos que ha sido un fin de semana genial; entre otras razones, por el ambiente de la discoteca, que era fantástica. En este caso hemos realizado un estudio sintáctico.

 

Veamos otro ejemplo: 

En la oración Unos perros ladraban encontramos diversos elementos o unidades, que a su vez contribuyen a dotarla de sentido. En primer lugar, Unos es el determinante indefinido, n sabemos exactamente de qué perros estamos hablando. Las marcas morfológicas del sustantivo perros (0, s)- hacen referencian al género masculino y a la pluralidad. La desinencia verbal también indica pluralidad (es la tercera persona del plural del pretérito imperfecto de indicativo del verbo ladrar). Nos informa del carácter pasado de la acción. Sería éste un estudio morfológico.

Estudiemos pues los distintos niveles del lenguaje para que podamos reconocerlos.

En primer lugar nos encontramos con el nivel fónico que estudia los fonemas y los sonidos, así como los rasgos suprasegmentales que son el acento y la entonación. El elemento constituyente más importante es el fonema. El fonema es la unidad más pequeña de la lengua y gracias a ella podemos diferenciar palabras: cerros, berros, perros. La disciplina que estudia los fonemas se llama fonología. Esta disciplina estudia  cómo articulamos los fonemas, cuáles tienen un carácter sordo u sonoro, etc. 

 La fonética, por su parte, estudia la pronunciación. La unidad que le sirve de referencia es el sonido. Somos conscientes que existen diferencias a la hora de pronunciar sonidos; algunas de estas pronunciaciones están muy arraigadas: yeísmo, ceceo, seseo, etc.

El siguiente nivel lingüístico es el nivel morfológico, donde atendemos a la formación de las palabras.   Su disciplina es la morfología y la únidad,  el monema. El monema es la únidad más pequeña dotada de significado.

Los monemas se clasifican a su vez en lexemas y morfemas. En los lexemas se encuentra el significado léxico; mientras que los morfemas añaden rasgos gramaticales o sirven para formar nuevas palabras. Una palabra como perros está formada por un lexema perr-, al que se le han añadido las marcas flexivas: o es morfema flexivo, masculino, plural y s es el morfema flexivo que indica plural.

Los morfemas pueden clasificarse en morfemas independientes ( que constituyen palabras por sí mismos-las preposiciones, las conjunciones, los determinantes o los pronombres-) y morfemas dependientes que aparecen dentro de la palabra y se dividen en flexivos y derivativos.

Los morfemas flexivos pueden ser género y número (en el sustantivo), género, número y grado (en el adjetivo) y persona, número, aspecto, modo y voz (en el verbo).

 Pero además la lengua posea los morfemas derivativos que sirven para formar nuevas palabras o aportan valores afectivos.  Gracias a estos morfemas formamos grandes familias léxicas.

Los morfemas derivativos pueden aparecer delante del lexema (prefijos, deshacer), detrás del lexema (sufijo, riqueza) o en el centro (interfijo, te-t-era, cafe-t-era, ris-ot-ada, joven-zúelo, sol-ec-ito).

Si pasamos al siguiente nivel nos topamos con la oración, el enunciado con sentido completo delimitado por pausas. En el  nivel sintáctico  estudiamos las clases de oraciones simples (copulativas, predicativas, transitivas, intransitivas, activas, pasivas, etc.) y compuestas (coordinadas -copulativas, disyuntivas, etc. y subordinadas -sustantivas, adjetivas, adverbiales).  Las oraciones son estudiadas por la sintaxis.

Ejemplos:

Le preguntó su nombre.

Le preguntó cómo se llamaba

Seguidamente nos encontramos con el nivel semántico que hace referencia a los significados de las palabras que usamos.  Atendemos en él a  la diferencia entre el significado denotativo o el connotativo -valores afectivos, culturales, etc.; al estudio de los sinónimos, la polisemia o homonimía (banda, cinta; banda, grupo), los campos semánticos, etc. La disciplina que estudia el nivel semántico es la semántica.

.Y finalmente hallamos el nivel textual. Un texto puede ser tanto una simple palabra con sentido completo (¡socorro!), como un discurso presidencial, una novela, una conferencia, un e-mail, etc. En este plano confluyen todos los elementos  lingüísticos para formar los  mensajes. Un texto es una unidad de comunicación que fluctúa atendiendo a las coordenadas -contexto-  en las que se desarrolla o al emisor que lo produce. Los textos son las unidades superiores, o sea, la cúspide de la pirámide. También es importante tener en cuenta a quíen dirigimos ese texto: no es lo mismo una carta personal que una carta comercial.

Lo importante es que el texto respete una serie de propiedades para que sea correcto y esté bien elaborado. Estas propiedades son la coherencia, la cohesión y la adecuación.

Además debemos poder reconocer los tipos de textos que producimos: narrativos, descriptivos, dialogados, expositivos, argumentativos, instructivos. No tiene las mismas características una descripción científica -por ejemplo, de un rinoceronte-, que la que leemos del mismo referente en una novela.

Las disciplinas que estudian el nivel textual son la Lingüística del texto y la pragmática. Mientras que la lingüística estudia las propiedades o características del texto, la pragmática atiende a las relaciones del lenguaje con sus usuarios y con las circunstancias en las que se usa la comunicación.

  Para el estudio de La comunicación y las funciones del lenguaje os remito al articulo del 3 de agosto del 2009 (La comunicación) que aparece en el blog. Ahi aparecen algunas actividades que remiten a otros textos aparecidos en el blog.

 

 

 

 

 

 

 

 

           

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Comentarios La lengua como sistema. 1º Bachillerato

Me gusta mucho, eres una escritora impresionante. Me encanta como escribes.

Besos.
Agatha:
Has detallado muy bien los niveles de los que dependen las palabras para su existencia ( morfológico, sintáctico y semántico). Cada uno de esos niveles cuentan con sus propias unidades significativas. Para la morfología sería el morfema; para la sintaxis, el sintagma y para la semántica, el sema.
Al leer tu escrito he recordado mis estudios de lengua, los fonemas o huellas psiquicas. Con respecto a los monemas he leído por allí que algunos autores los llaman también morfemas.
Un gusto enorme leerte.
Serge.
serge serge 12/09/2011 a las 23:54

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