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Lengua Castellana. El español coloquial

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Español coloquial.

He aquí algunas de esas expresiones coloquiales que cuesta explicar a nuestros amigos extranjeros, que no se enteran de nada, cuando las empleamos.

Te propongo que escojas la que más te guste, la más significativa, la que te recuerde alguna situación determinada. Una vez has puesto el ojo, suelta la bala. Escribe una pequeña narración, en la que relates esa anécdota inusual. Ganará la anécdota más surrealista, rara o divertida.

También puedes elegir varias y escribir pequeños microcuentos.  Ganará aquella que sea capaz de sintetizar al máximo esa anécdota o situación que te llevo de cabeza aquella tarde, noche, mañana.  ¡Venga, éscribe algo ingenioso!

Estar loco por: estar enamorado de alguien o sentirse muy atraido por algo o alguien.

Ana está loca por Darío.

Ser tonto de narices: ser muy tonto.

Deja en paz a Ángel. Es tonto de narices.

Ser un frescales: aprovecharse exageradamente de las situaciones en contra  de los demás.

Ten cuidado con él, porque es un frescales.

Mirar por encima del hombro: considerar inferior a quien debe ser considerado como semejante.

No soporto a quienes te miran por encima del hombro.

Estar hecho un toro: estar fuerte, robusto, tener muy buena salud.

Has superado la prueba con creces. Desde luego, estás hecho un toro.

Estar como pez en el agua: sentirse muy bien en determinadas circunstancias.

Cuando bailo, me siento como pez en el agua.

No dar pie con bola: equivocarse continuamente.

Desde luego, no has dado pie con bola en el examen.

No ir por ahí los tiros: el asusto es bien distinto.

No te esfuerces. No van por ahí los tiros.

Dar gato por liebre: engañar a alguien, generalmente en una venta.

Vaya sinvergüenza. Desde luego, me la coló bien. Me dio gato por liebre.

Marear la perdiz: dar vueltas al asunto en busca de soluciones.

Por mucho que mareo la perdiz, no sé como ayudarte.

Ser alguien que ni pincha ni corta: se dice de la persona que no tiene nada que ver o muy poco en un asunto.

Ese hombre es un pelele. Ni pincha ni corta.

Echarse faroles: hablar exageradamente de uno mismo.

No te eches tantos faroles, que no sabes ni lo que dices.

Estar a pedir de boca: se dice de algo muy apetitoso en sentido real o figurado.

Es estupendo. Este trabajo está a pedir de boca. ¡Vaya suerte!

Quedarse de una pieza: asombrarse ante un hecho que es o parece insólito.

Ana se quedó de una pieza cuando se lo contaron.

Aguantar lo que le echen: soportar tranquilamente las contrariedades.

Es una mujer muy trabajadora, aguanta lo que echen.

Saber un rato: indicar que alguien sabe mucho de una cosa.

Estar como una regadera: comparación ingeniosa que indica cierto grado de demencia.

Estás como una regadera, deja ya de decir tonterías.

Ser un tenorio: inspirado en el personaje literario don Juan Tenorio, indica la habilidad de un hombre para conquistar a las mujeres.

¡No te fíes de él! Siempre ha sido un tenorio.

Naranjas de la China: expresión para negar rotundamente algo.

Ni hablar, te he dicho que no, naranjas de la China.

A manos llenas: señala la abundancia con que se ofrece algo.

Yo siempre me entrego a manos llenas.

Ser un viva la virgen: persona irreflexiva y frívola proclive al bien vivir.

Ya sabes que María no tiene cabeza. Es un viva la virgen.

Ser un pez gordo: persona que ocupa un puesto importante en la sociedad.

Desde que eres un pez gordo, no te veo el pelo.

Quedarse como si tal cosa: mostrar indiferencia por algún asunto que debería causar impresión.

 

Cortó con ella, pero la chica se quedó como si tal cosa.

Jugarse el tipo: aceptar un riesgo, a veces innesario.

Yo por tí hago lo que quieras. Me juego el tipo, si hace falta.

Estar que se sube por las paredes: estado muy nervioso de una persona y a veces también de  enfado.

Inma estaba que se subía por las paredes antes del examen.

Escurrir el bulto: descargar la responsabilidad y pasársela a otros. También significa irse.

Dime la verdad y no escurras el bulto, mentiroso.

Poner de vuelta y media: hablar mal de alguien.

Cuando la vea la voy a poner de vuelta y media.

Mojar la oreja: mostrar superioridad en conocimientos.

Ese tipo siempre moja la oreja. Es una eminencia, el tío.

Montar el número: llamar la atención negativamente o sobresalir desagradablemente en el logro de un asunto.

Ya puedes montarme el numerito, que no pienso volver contigo.

Dar la espalda: marginar o rehuir a alguien.

No me des la espalda, no seas cobarde y dime la verdad.

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Comentarios Lengua Castellana. El español coloquial

ke guay¡¡¡ el post¡¡¡¡

felicidades arlekini¡¡¡ eres estupenda¡¡¡¡¡¡ estupenda¡¡¡¡¡¡

mil besos¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Muchas gracias a las dos. Soy geniales las dos. Por cierto dolphi, que si quieres añadirme expresiones o frases del canario, bienvenidas sean, que las añado en un peniquete. Lo mismo te digo Marlen, por favor si conocéis expresiones coloquiales, porfi...decirmelaaaas.
Un beso para las dos.

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