Avisar de contenido inadecuado

Esa muñeca a la que diste cuerda. Poesías

{
}

Esta mañana, cuando salías de casa

te seguí

como el viento sigue a la mañana

o la  espuma al oleaje.

 

No quería abandonarte

y disolví mi silueta en la tuya.

 Me abroché  a tus pasos

y miré detrás de ti

para verme

idéntica a como tú

habías querido dibujarme

con el punzón

de todos nuestros recuerdos.

Me borré con migas de pan

el hastío y el cansancio

y  te quité todo el frío

que te zahería.  

Toda la  energía

que tú habías derramado

te la di,

hasta la ebriedad

hasta hundirte en mi cuerpo.

Y entre las calles presentías

mi respiración.

Te preguntaste si ese olor

o perfume era yo

o mi recuerdo

que tiraba de ti

que no te abandonaba.

Y te aseguro que sí lo era

ni mis pasos ni mi risa,

Era todo mi aliento

y  no te abandonaba.

{
}
{
}

Comentarios Esa muñeca a la que diste cuerda. Poesías

Atardecer Siluetas

PRECOSA POESIA....  MIL BESOS.
Muchas gracias negra flor. ¡Es verdad¡ Pienso que cuando queremos a alguien, no le abandonamos, porque siempre estamos pensando en él, como si fuera una segunda piel
Un beso desde aquí,
desde Valencia.
Precioso, simplemente precioso.


Besos.
luzdeluna Luz 18/10/2008 a las 19:41

Deja tu comentario Esa muñeca a la que diste cuerda. Poesías

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.