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El último elfo, Silvana De Mari

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El último elfo, Silvana de Mari. Ed. Belacqva.

 

Te recomiendo la lectura de esta novela fantástica que cuenta las peripecias del último  elfo y el último dragón. Gracias a su encuentro un pueblo destrozado por la tiranía logrará su libertad. La profecía es clara, aunque al principio el pequeño elfo no la entienda: sabe que entre los dos deben romper el círculo para  que el sol regrese. El lector asiste a las emociones y sentimientos del pequeño elfo, toda una lección de humildad, de solidaridad con los elementos de una naturaleza tiranizada por el hombre. El  elfo “nacido hace poco” nos muestra a través de su dulzura un mundo incómodo, poblado de seres extraños, cuya alma se ha caído en el pozo de la desesperación.  Pero él consigue iluminar todo lo que encuentra a su paso, dotándolo de una nueva identidad y,  aunque siempre ha sentido terror hacia los humanos, se deja acompañar por el cazador y la mujer, dos seres que cruzan sus destinos para seguir a un elfo indefenso, en un mundo que se ha destruido a sí mismo. 

La autora consigue que se emocione, no sólo el lector joven, sino también el adulto. Las palabras del elfo resuenan con ironía, se tornan clarividentes porque abren brechas en el corazón humano y denuncian su insensibilidad o su ignorancia.  La singular forma de hablar del elfo, sus cambios de humor, sus llantinas o desesperación ante los errores humanos consiguen desmontar los castillos inflados por el humano, su tiranía, su falta de caridad o su pobre entendimiento ante los signos u prodigios de la naturaleza. Una novela perfecta para estas navidades si no la has leído, una tenue metáfora que desvela los difíciles senderos del alma humana,  un cuento de fantasía, redondo, escrito con un lenguaje inteligente y preciso, que se adapta a la perfección a las situaciones y cuya mayor baza reside en los agudos diálogos y reflexiones de los protagonistas.

En el fragmento siguiente el pequeño elfo intenta que los humanos lean un mapa pero, para su sorpresa, ellos no saben leer. Siente que ambos están desvalidos, perdidos en un mundo que ha olvidado las palabras. Los dos se han quedado mudos y por ironías del destino él, que ha sido salvado por ellos, será quien los salve, el hollará el sendero y hará que vuelva el equilibrio.

La autora de esta tierna historia es italiana. Nacida en Caserta en 1953, Silvana de Mari se licenció en Medicina y trabajó como cirujana tanto en Italia como en Etiopía, ciudad a la que acudió para ofrecer su mano humanitaria. Con el tiempo la autora descubrió que las afecciones del alma provocaban mayor dolor incluso que las del cuerpo y  desde entonces se dedica  a psicoterapia, compaginando esta labor con la escritura de novelas juveniles. En el año 2000 publicó su primer libro para jóvenes, L´ultima stella a destra della luna. Y a partir de entonces sus libros han obtenido el reconocimiento merecido dentro y fuera de las fronteras italianas y han sido traducidos a otras lenguas.  Entre sus éxitos figuran La bestia e la bella (2003), L´ultimo elfo (2004), libro que nos ocupa y que obtuvo el premio Bancarellino y el prestigioso premio Andersen y L´ultimo orco (2005). También ha publicado Il drago come realtà. I significati storici e metaforici della letteratura fantástica, donde vierte sus acertadas opiniones sobre el significado simbólico de los relatos de fantasía.   

 

 

 

-¿Sabéis qué es esto?- preguntó el pequeño.

-Un pedazo de pergamino.

-Sí, de acuerdo. Pero ¿sabéis qué son estos signos?

-¿Dibujos?- propuso el hombre.

-¿Letras?- probó la mujer.

-¡Es un mapa! Cuando mi abuela me dijo que me fuera, me hizo coger también el libro de poesías y el mapa. El libro de poesías era de mamá y el mapa era de papá.  Él era un viajero. Por eso murió. Los elfos no pueden estar fuera de los Lugares para Elfos. Cuando trató de regresar a casa, al Lugar para Elfos donde nosotros estábamos, los guardias que los seguían lo atraparon y lo condenaron a muerte. Por eso nunca conocí a mi padre.  Éste es el mapa de todo el camino que hemos recorrido y del que nos queda por recorrer aún. Pero… ¿no sabéis leer el mapa? Es fácil, los nombres están escritos tanto en lengua élfica como en lengua humana.-Silencio. Una duda terrible atravesó la mente del pequeño elfo-. ¡Vosotros no sabéis leer!¡No sabéis leer en absoluto! ¡No sólo las runas antiguas sino tampoco la lengua común!

Silencio. El hombre sacudió los hombros. La mujer asintió. Era terrible.

El pequeño elfo sintió compasión por esas dos pobres criaturas perdidas en un mundo donde no existía la posibilidad de conservar las palabras. Se acordó de que debía ser paciente con ellos, cortés y paciente, porque ellos estaban perdidos en un mundo donde las palabras estaban perdidas en el tiempo y sólo quedaban en la memoria.

El pequeño les explicó el mapa. Por un lado estaban las Montañas Oscuras y, más allá de ellas, el mar. Abajo, a la izquierda, estaba dibujado un gran grupo de casas rodeadas de muros y atravesadas por un río. Eso era Daligar, ahí estaba escrito. El río se llamaba Dogon, eso también estaba escrito. El siento en donde se hallaban en ese momento era ese riachuelo de allí, el riachuelo sin nombre; cerca estaba dibujada una torre con un pequeño roble encima. En la que se encontraban ellos era sólo media torre con un enorme roble encima. Evidentemente, desde que su padre había pasado por allí hasta ahora, las cosas habían marchado bien para el roble y no tan bien para la torre, pero el lugar era sin duda el mismo. El riachuelo se volvía a encontrar un poco más allá con el Dogon, el río de Daligar, y aún más allá se hallaba Arstrid, que era la última aldea señalada en el camino hacia las Montañas Oscuras. El rio atravesaba las montañas por un valle profundo, tan bien dibujado sobre el mapa que se podía apreciar hacia la roca que se abría a su paso. Era un roca que tenía encima un penacho de humo y un aviso que decía <<Hic sunt dracos>>, en lengua de la  tercera dinastía rúnica: <<Aquí están los dragones>>.

Después de la roca había un dibujo extraño sobre el río. Bastaba con seguir el riachuelo para llegar al río. Bastaba con seguir el río para llegar al dragón.

Yorsh era el último elfo.

Él era quien debía hacerlo.

-¿Por qué estás tan seguro?- preguntó la mujer.

Mi nombre. Está dentro de mi nombre. Mi nombre es Yorshkrunsquarkljolnerstrink, nerstrink, en lengua élfica, significa <<el último>>.

-A lo mejor no quiere decir nada. A lo mejor es un sonido como cualquier otro, sin un significado real. Yo me llamo Sajra, que es el nombre que le dan en mi pueblo a las flores que crecen sobre las paredes, pero yo para nada soy una flor.

-¿Qué quiere decir el resto del nombre?- preguntó el hombre.

-¡Grande y poderoso!

-Sin duda es solamente un montón de sonidos- confirmó el hombre.

-Shk es un aumentativo que indica superioridad absoluta.

-¿Un qué?

-Quiere decir <<el que más>>. Runsq quiere decir <<grande>>, y uarkljol, <<poderoso>>. El más grande, el más poderoso y el último, ése después del cual ya no habrá ningún otro. – El pequeño se veía diferente. Sus grandes ojos brillaban de verde y de azul, los colores de los elfos, iluminándole el rostro, como desde adentro. Parecía incluso más alto-. Partimos mañana –dijo con calma. Vamos a buscar el último dragón. Él y yo debemos romper un círculo. No sé qué círculo. No sé qué quiere decir. Pero después el sol regresará.- Luego el pequeño levantó los ojos y miró a su alrededor. Los rodeaban las paredes de la antigua torre-. Mi papá estuvo aquí –dijo emocionado. Miró largo rato las piedras antiguas y las rozó con su mano-. También mi padre tocó estas piedras- agregó. Luego miró el mapa de nuevo -. En el mapa hay este dibujo extraño, como si mostrara algo que está más abajo.- Mostraba algo que estaba más abajo. Mostraba que el subsuelo, bajo sus pies, la torre continuaba cavada en el suelo. El haz de leña escondía una trampilla que llevaba a una celda secreta donde estaban guardadas una espada, un hacha y un arco. Todo tenía incrustaciones de plata, que formaban inconfundibles letras élficas. El arco tenía tres flechas, también con incrustaciones de plata rodeadas de espirales de misteriosas palabras.

-¿Cómo se llamaba tu padre?- preguntó el hombre, cuando pudo recuperar la voz.

-Gornonbenmayerguld.

-¿Qué significa?

-<<El que encuentra el camino y se lo muestra a los demás.>>

En el carcaj también había una bolsita de terciopelo azul con tres monedas de oro.

-Tu padre te dejó toda una herencia- concluyó el hombre.

El pequeño elfo tuvo la impresión de haberse vuelto menos huérfano. Era una sensación curiosa. Como si la soledad fuera un muro de vidrio que mostraba por primera vez fisuras y grietas.

Era el último de una estirpe desaparecida, pero desde el pasado le llegaba un poco del afecto que el presente le negaba.

Sus dedos pasaban y repasaban los objetos: habían sido hechos para él, se los habían legado.

Alguien lo había amado mientras los fabricaba, mientras se los legaba.

Espero que la Muerte fuera un lugar desde donde su padre pudiera verlo.

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Comentarios El último elfo, Silvana De Mari

:-) ...No lo he leido,,,pero estoy segura que me gustará...lo pongo aa mi listilla de libros.....Gracias Aghata.
UNABRAZAPRENDO
lerna lerna 22/12/2009 a las 19:38
La expresión de la escritora
su cara es un espejo de felicidad...
Lerna Lerna 22/12/2009 a las 19:40
lerna lo ha dicho y lo buscare apuntado da todo eso me encanta soy una niña grande
Yo también soy una niña grande, queridas amigas. Espero que os guste este libro, a María le encanta, de hecho fue ella la que me recomendó que lo leyese.
Un beso navideño con todo mi cariño para las dos
este libro yo ya me lo lei y cuando lo hice me quede dormida ya que es muy aburrido e inconcluso y no recomiendo leerlo...........
anonimo anonimo 14/02/2010 a las 23:28
ya lei el ultimo El Ultimo Elfo, lo recomiendo, es bastante bueno, te enseña, es romantico, es espectacular, es chistoso en ciertas partes, es...
magnifico
magnifico
magnifico
mariana mariana 23/10/2010 a las 02:41
este libro es muy interesante, al pequeño elfo le tocó sufrir demasiado, nos enseña a ser perseverantes. me lo mandaron a leer en mi coelgio.
Saludos.
valentina valentina 10/04/2011 a las 22:46
este libro me sncanta
katalew katalew 16/02/2013 a las 01:20

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