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Cutura clásica: Cine y literatura. Película 300

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<<Caminante, informa a los lacedemonios que aquí yacemos por haber obedecido a sus mandatos>>.

            La película es una adaptación de la novela gráfica del mismo título dibujada por Frank Miller. El cine se aproxima en esta cinta a lo digital, hasta el extremo de mostrarnos una acción truculenta, próxima a las recreaciones de los videojuegos. Para valorarla acertadamente debemos tener en cuenta que esta recreación se aleja de la veracidad histórica, al presentarnos una visión errónea de la civilización espartana. De hecho, pese a su éxito de público, el filme ha sido muy criticado, sobre todo por la visión esperpéntica que se nos ofrece de Jerjes. Irán mostró su indignación ante la espeluznante recreación de los persas. Ese retrato sanguinario de su ejército, unido a la visión de sus reyes y sus soldados, parece sacado de una serie intergaláctica, más propio de un videojuego que de una película seria. Por eso la vista previa que se ofreció a la prensa, antes del estreno oficial, estuvo marcada por la polémica. Mucha gente abucheó el final y se sintió ofendida por la truculencia de las escenas y la falta de soporte histórico.

            La supuesta defensa de una sociedad espartana libre y amante de la democracia como contrapunto a un ejército esclavista de persas, tiene poco fundamento. Si bien es cierto que la dinastía Aqueménida contrataba y pagaba a sus soldados sin tener en cuenta el género u ascendencia étnica; en Grecia, menos del 14 % de la población participaba en el gobierno democrático y casi el 37% de la población era esclava. Esparta era una monarquía militar, y sus esclavos o ilotas tenían una vida durísima, muchos de ellos eran masacrados periódicamente.

            Que la película fue secuenciada como un cómic, es indudable. De hecho, para su realización,  se fotocopiaron paneles del cómic, con los que se desarrollaron las tramas. Durante dos meses se elaboró cientos de escudos, lanzas y espadas, aunque también fueron aprovechados muchos de los aparecidos en otras producciones como Troya o Alejandro Magno. También se creó un lobo y trece caballos mecánicos. La aparatosidad de las escenas de guerra se cuidó al extremo y los actores y dobles fueron entrenados a la vez. Se confeccionó toda la aparatosidad del vestuario, así como un número nada desdeñable de prótesis para varios personajes y para recrear los cadáveres persas. Aunque la estilizada fotografía recibió alabanzas pues allanaba el camino al uso digital en la pantalla,  las críticas también la salpicaron. Se dijo que la película parecía más un videojuego truculento y sangriento que una producción de cine seria.

            Lo cierto es que, pese a presentar a los espartanos como adalides de la libertad, frente a la invasión persa; la película muestra sin tapujos cómo eran tratados los ciudadanos espartanos, desde el mismo momento de su nacimiento. Se recrea el minucioso examen físico que decide sobre su vida o muerte. Aquellos que mostraban algún tipo de debilidad, o presentaban taras físicas, que los incapacitase para la lucha eran masacrados. Los que sobrevivían recibían un precoz aprendizaje. Con tan sólo nueve o diez años, eran apartados de su madre, y se les mostraba las duras técnicas de combate.  En ese sentido, respeta el contexto histórico. Pero no  acierta  con la recreación de la mujer espartana, a la que dota de un protagonismo, alejado de la realidad. La ruda visión de las escenas eróticas, mostradas de forma exacerbada, también ha sido criticada.  

            En definitiva, la cinta se aleja de la verosimilitud histórica y adolece de rigor histórico. Muy próximo este pulso con la tecnología digital al videojuego, esperamos que este camino sea allanado en próximos filmes con mayor rigor y verosimilitud.

                        La película comienza contando la infancia de Leónidas I y cómo es entrenado para ser rey, de manera que la cámara se detiene en su feroz entrenamiento, puesto que el rey es el primero que debe dar ejemplo.

            Después de su nombramiento, recibe la visita del emisario persa de Jerjes I, quien le comunica que debe pagar un tributo de tierra y agua;  si lo hace el pueblo espartano no será arrasado. Leónidas se niega y tira al emisario y a sus escoltas al pozo. Después decide plantarle cara al ejército no sin antes visitar al oráculo, puesto que ningún rey podía ir a la batalla sin antes haber consultado los pronósticos. El oráculo le prohíbe que vaya, pero Leónidas toma la determinación de desobedecerlo. Ante la inminente batalla en las Termópilas, manda a su capitán que reúna un ejército de 300 guerreros que tengan descendencia, trescientos valientes a los él mismo dirigirá contra el temible Jerjes. Al elegir únicamente a 300 valientes, el rey se cura en salud, puesto que el resto del ejército permanece en Esparta, lo que significa que no incumple la prescripción del Oráculo.

            Mientras se dirige a las Termópilas, se encuentra con guerreros de otras polis griegas que se unen al contingente, y deciden acompañarle en la causa. Sin embargo Jerjes no da por terminada su solicitud de paz y manda otro emisario, pero éste corre suerte pareja al anterior, puesto que el arrogante Leónidas lo despacha de forma similar. Ya no queda espacio para la paz. Jerjes comienza a lanzar sobre el ejército espartano  sus tropas que van cayendo sucesivamente. Parece que la estrategia es inteligente. El desfiladero de las Termópilas es muy estrecho, de manera que al no superar los veinte metros iguala las fuerzas de ambos mandos.

            El  persa se desespera y decide mandar a sus mejores soldados, conocidos como Los Inmortales, que también son derrotados. Pero el azar interviene y voltea la suerte a favor de los persas. Un hombre, exiliado y rechazado por el ejército espartano, que lo considera incapacitado para la lucha, visita a Leónidas para ofrecerle sus servicios. Pero Leónidas, consciente de que no puede luchar, lo rechaza nuevamente. Herido en su orgullo, el hombre decide traicionarlos. Jerjes lo deslumbra, le ofrece riqueza, lujo, un nuevo uniforme y mujeres y él, claudica. Le cuenta cómo derrotar a los espartanos, le muestra la senda Anopea, que lo conducirá a la retaguardia del ejército espartano. Los arcadios, al enterarse, se retiran  pues saben que la masacre está servida. Leónidas, por su parte, se limita a enviar un emisario a Esparta para que avise a su pueblo, es consciente de que el final se aproxima. Una vez rodeado por las tropas de Jerjes, caen los trescientos hombres con honor en el campo de batalla, aniquilados por una lluvia de flechas. Muerto el rey y superado el obstáculo, Jerjes avanza hacia la polis. Pero, ante su sorpresa y a pesar de contar aún con 120.000 hombres, se encuentra con un ejército de 40.000 soldados esperándolo. La reina había conseguido el beneplácito de la asamblea; gracias a su intervención, el pueblo espartano, no permanece callado ante la vorágine que se aproxima.

            Es muy probable que la película, dada su forma envolvente de contar la historia, el aprovechamiento de los recursos fílmicos o la recreación tan realista de las escenas de guerra e incluso el erotismo, te haya gustado. Un primer visionado de la cinta puede dejarnos hipnotizados, sin embargo antes de esa valoración positiva te voy a pedir que investigues sobre la civilización espartana y la persa. Nunca está de más, conocer la historia. Aunque no se trata de un documental, la película adolece de muchos errores, sin embargo, puede que aún así te haya gustado.

Lo que voy a pedirte es que trascribas la historia con tus palabras. Escribe una narración que cuente la odisea de Leónidas y su ejército. Puedes incluir algunos de los elementos que aparecen en la cinta y que puedan servirte para la trama; aunque también puedes apropiarte de otros, que surjan de tu capacidad de contar unos hechos aproximándote a lo sucedido, a la verdad histórica, pero mostrando tu capacidad de invención, tu especial empuje a la hora de crear personajes y situaciones, tu manera personal de transformar lo real en ficción. Puedes incluir cuantos procedimientos narrativos consideres oportunos: elige el punto de vista, el marco espacio- temporal, los personajes más significativos y marca tu ritmo,  tu capacidad de acelerar o decelerar los procesos según el momento de la trama o la actuación de los personajes. A punto estás de esquivar los golpes, vamos... Una batalla insigne te espera.

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Comentarios Cutura clásica: Cine y literatura. Película 300

Ví esta peli también.
Tiene una parte muy interesante sobre las relaciones.
Gracias Aghata,,,,,Feliz domingo
lerna Lerna 15/02/2009 a las 10:04
El director del filme, Zack Snyder, declara que «los sucesos son correctos en un 90 por ciento. Les he mostrado la película a historiadores de clase mundial que han dicho que es impresionante. No pueden creer que sea tan precisa como lo es». Continúa diciendo que el filme es «una ópera, mas no un documental».
Sin embargo, Ephraim Lytle, profesor asistente de historia helénica en la Universidad de Toronto, declara que 300 idealiza la sociedad espartana de una «manera problemática e inquietante», y que además presenta a los persas como monstruos y al resto de los griegos como débiles. Sugiere que el universo moral del filme podría haber parecido tan «extraño a los antiguos griegos como a los historiadores modernos».El historiador militar Victor Davis Hanson, quien escribió el prólogo de la reciente edición de la novela gráfica en el 2007, declara que la película demuestra una afinidad específica con el material original de , en el sentido de que captura el ethos material de la antigua Esparta y representa las Termópilas como un «choque de civilizaciones». Menciona que simonides, esquilo y herodoto veían las Termópilas como una batalla contra «el centralismo oriental y el feudalismo colectivo» lo cual se oponía a «la idea del libre ciudadano de una polis autónoma».Sin embargo, Touraj Daryaee, profesor de historia en la Universidad de California en Fullerton, critica el tema central del filme, aquel de espartanos «libres» y «amantes de la democracia» contra «esclavos» persas. Daryaee menciona que el imperio persa de la dinastía aquemenida contrataba y pagaba a sus trabajadores sin importar el género o ascendencia étnica, mientras que en la Grecia del siglo V «menos del 14%» de la población participaba en el gobierno democrático, y «casi el 37%» de la población eran esclavos. Así mismo declara que Esparta «era una monarquía militar, no una democracia», y que colectivamente eran propietarios de los esclavos (ilotas), a los cuales masacraban periódicamente

YO ESTAVA HA HI
Gracias Espartano, por la información. Sí, esos son en gran medida los comentarios sobre el film. 
Saludos
 
En sí, aunque vi la película con mis alumnos de cultura clásica,  la película me pareció demasiado violenta, pero lo que sí me gusto fue cómo era narrada, aunque no se corresponda con la realidad.
Besos, Lerna.
HE,HE ¿Y NUESTROS CUERPOS DANONE QUE?
UN BESO
La historia la cuentan los vencedores casi siempre. Los griegos en realidad eran un pueblo tosco, descendiente de ganaderos nómadas organizados en clanes violentos que se refinó un poco gracias a un comercio que consiguieron merced al saqueo de las civilizaciones del bronce, a las que luego describieron como monstruosas.
Los persas por su parte utilizaron el arameo como lengua vehicular para no imponer su propio idioma a los vencidos y gestionar mejor su gobierno.  Las imágenes pictóricas de los reyes vasallos se modificaron para evitar un sentimiento aplastante de humillación y se representaban frente al emperador en pie y no postrados.
Vamos, bastante más civilizados que los brutos de los griegos, aunque con menos éxito militar en aquella ocasión.
Así lo veo yo. 
runrun runrun 28/06/2010 a las 14:54

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