Avisar de contenido inadecuado

El "crack" neoyorquino de 1929 y la Gran Depresión.

{
}

 TAGS:undefined

El “crack” neoyorquino de 1929 y la Gran Depresión.

“En un sentido amplio, la causa principal de la Gran Depresión fue la guerra de 1914-18. Sin la guerra, no se hubiera producido una depresión de análoga dimensión. Hubiera podido producirse una recesión cíclica normal, pero, con la periodicidad habitual, este reajuste incluso no se habría localizado probablemente en esta época particular, y no se habría transformado en la Gran Depresión. La Gran Depresión constituyó un proceso en dos etapas, compuestas de varias fases. Nosotros tuvimos una recesión normal debido a causas internas, que se inicia con el crack bursátil de octubre de 1929, y nos encontrábamos en camino de recuperarnos cuando las dificultades europeas se alzaron con la fuerza de un huracán y nos alcanzaron en abril de 1931. Así, la Gran Depresión no había comenzado verdaderamente en Estados Unidos antes del hundimiento europeo.
Ya ha afirmado que el crack bursátil americano había demolido la economía mundial. De hecho no es así. Un estudio de la Oficina Nacional (norteamericana) de Investigación Económica afirma: “Varios países habían entrado en una fase de recesión en 1927 y 1928, bastante antes de la fecha tomada de ordinario para marcar el comienzo de la crisis en Estados Unidos, es decir, el crac de Walt Street en octubre de 1929”.
H. Hoover: Memorias, Nueva York, 1952.
Como introducción a la crisis de 1929 hay que decir que el sistema capitalista había conocido crisis cíclicas a lo largo de toda su historia. La importancia de esta, en concreto, radica en dos aspectos básicos: supuso la quiebra del sistema capitalista tal como se había desarrollado hasta entonces y, de forma más amplia y general, implicó el resquebrajamiento de las fórmulas liberales tradicionales. El mundo atravesó años de incertidumbre, de graves problemas y de pobreza. No hay que olvidar que la Segunda Guerra Mundial se gestó en gran medida como consecuencia de la Gran Depresión.
Cronológicamente, abarca el estudio de la situación económica mundial entre las dos guerras mundiales. Se trata de dos decenios, 1918-1939, que presentan dos coyunturas diametralmente opuestas. El primer decenio, 1918-1929, fue un periodo de aparente prosperidad y desarrollo general, los “felices años veinte”. El segundo, 1929-1939, fue un periodo de profunda crisis económica, la “Gran Depresión”.
Estados Unidos había salido de la guerra mundial convertido en la primera potencia mundial, y la década de los años veinte fue la de la gran prosperidad norteamericana. Esta tuvo múltiples manifestaciones: los salarios crecieron rápidamente, el nivel de vida se multiplicó y la industria de bienes de consumo se desarrolló al ritmo de los salarios. También Europa, después de años de reconstrucción, se había recuperado a mediados de esa década. En los años anteriores a 1929, en medio de la euforia general, aparecieron signos de debilidad en algunos sectores, produciéndose un auge especulativo de la Bolsa norteamericana. En octubre de 1929, la Bolsa de Nueva York, después de largos meses de euforia y subida, inició su descenso. La causa no se sabe con exactitud, pero parece probable que radicase en la retirada de algunos capitales europeos y la creciente especulación sin bases reales. Se produjo entonces una venta masiva de acciones que generó el pánico entre los inversores.
Los efectos de la crisis de la Bolsa se extendieron a todos los sectores de la economía norteamericana (la banca, las finanzas, la industria), arrastrando al paro a millones de trabajadores.. En pocos meses se había pasado de la prosperidad a la depresión, exportándose esta muy pronto al resto del mundo. En Europa provocó una crisis financiera con la quiebra en cadena de bancos y empresas industriales. Los efectos fueron semejantes a los vistos en Estados Unidos, incluido el paro masivo, que resultó especialmente virulento en Alemania. No hay que olvidar la relación que se estableció entre la crisis económica y social en este país y el auge del nazismo. La coyuntura desfavorable acabó afectando al mundo entero, pasando desde los países más desarrollados a los subdesarrollados.
Las repercusiones de la crisis fueron múltiples, y la más importante, el cambio radical del capitalismo con la aparición del intervencionismo del Estado en la economía. El caso más significativo fue el “New Deal” o Nuevo Pacto, del presidente Roosevelt en Estados Unidos, mediante el cual se trataba de aplicar una política económica dirigida desde el gobierno.
Las consecuencias sociales se pueden resumir en el aumento del paro, el crecimiento de la pobreza, la acentuación de las desigualdades y la radicalización y crecimiento del movimiento obrero. Frente a todo ello, se desarrollo el extremismo de derechas de los movimientos fascistas y antidemocráticos. Las consecuencias políticas fueron un retroceso del liberalismo y la crisis de las democracias parlamentarias. Los movimientos fascistas y antidemocráticos resultaron fortalecidos.
Como conclusión hay que señalar que la crisis de 1929 fue la mayor por la que atravesó el capitalismo. Para salir de ella tuvo que recurrir a un cambio radical que asegurase la supervivencia del sistema, lo que acentuó la debilidad de Europa, agravó las diferencias sociales y demostró el retroceso del parlamentarismo y el auge de las dictaduras y del fascismo. Inmediatamente, todas estas tensiones contribuyeron al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Hoover era el presidente de Estados Unidos en el momento del estallido de la crisis. Como republicano, defendía la ortodoxia del capitalismo, pero las medidas adoptadas por su administración para atajar la crisis se mostraron ineficaces. En el texto, Hoover defiende la idea de que las causas del crack fueron ajenas a Estados Unidos, ya que este se debió a los efectos de la Primera Guerra Mundial. Si reconocemos una responsabilidad exterior, entenderíamos que la crisis bursátil, inicio de la depresión, es una manifestación de las crisis cíclicas del capitalismo, y sostendría que fue la propia crisis europea la que hundió, después de 1929, la economía estadounidense.

{
}
{
}

Deja tu comentario El "crack" neoyorquino de 1929 y la Gran Depresión.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.