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Coplas a la muerte de su padre; Manrique

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XV

Dejemos a los troyanos

que sus males no los vimos,

ni sus glorias;

dejemos a los romanos,

aunque oímos y leímos

sus historias,

no curemos de saber

lo que aquel siglo pasado

que fue dello;

vengamos a lo de ayer,

que también es olvidado

como aquello.

 

XVI

¿Qué se hizo el rey don Joan?

Los infantes de Aragón,

¿qué se hicieron?

¿Qué fue de tanto galán,

que de tanto invención

que trujeron?

¿Fueron sino devaneos?

¿Qué fueron sino verduras

de las eras,

las justas y los torneos,

paramentos, bordaduras

y cimeras?

XVII

¿Qué se hicieron las damas,

sus tocados y vestidos,

sus olores?

¿Qué se hicieron las llamas

de los fuegos encendidos

de amadores?

¿Qué se hizo aquel trovar,

las músicas acordadas

que tañían?

¿Qué se hizo aquel danzar,

aquellas ropas chapadas

que traían?

XIX

Las dádivas desmedidas

los edificios reales

llenos de oro,

las vajillas tan fabridas,

los enriques e reales

del tesoro,

los jueces, los caballos

de sus gentes y atavíos

tan sobrados,

¿dónde iremos a buscallos?

¿Qué fueron sino rocíos

de los prados?

XXIII

Tantos duques excelentes,

tantos marqueses y condes

y varones

como vimos tan potentes,

di, Muerte, ¿do los escondes

e traspones?

Y las sus claras hazañas

que hicieron en las guerras

y en las paces,

cuando tú, cruda, te ensañas,

con tu fuerza las atierras

y desfaces.

 

XXIV

Las huestes innumerables,

los pendones, estandartes

y banderas,

los castillos impugnables,

los muros y baluartes

y barreras,

la cava honda, chapada

o cualquier otro reparo

¿qué aprovecha?

Cuando tú vienes airada

todo lo pasas de claro

con tu flecha.

Vocabulario:

Curar: ocuparse.

Don Joan, los infantes de Aragón: son el rey Juan II de Castilla y don Enrique y don Juan, hijos del rey de Aragón.

Cimeras: adornos de plumas que se ponían encima del casco.

Chapadas: bordadas con plata y oro.

Fabridas: labradas.

Enriques: monedas de oro acuñadas por Enrique IV.

Jaeces: adornos del caballo.

Atierras: echas por tierra.

Impugnables: inexpugnables, inconquistables.

Cava: foso alrededor del castillo.

Chapada: fortificada.

Reparo: obstáculo.

De claro: de un lado a otro.

Análisis métrico:

Cada una de las coplas está constituida por la unión de dos sextinas: 8a 8b 4c 8a 8b 4c. Las coplas reciben el nombre de coplas de pie quebrado o estrofas manriqueñas. Cada una de ellas desarrolla una idea.

Tópico:

En ellas se desarrolla el tópico del ubi sunt, de carácter moral y religioso. Se trata de una interrogación retórica, ya que es evidente que no existe respuesta. Manrique pregunta dónde están todos esos reyes y sus riquezas; evidentemente son personajes que ya no existen porque han muerto. La explicación es clara: no merece la pena dedicar la vida a acumular poder y riquezas, pues la muerte y el olvido se lo lleva todo. El ser humano debería llevar una vida acorde a las enseñanzas religiosas, esa es la única garantía de la supervivencia del alma tras la muerte.

Figuras literarias:

Son constantes a lo largo de la composición las repeticiones, anáforas y paralelismos. Algunos ejemplos: Dejemos a los troyanos/ dejemos a los romanos; ¿Qué se hicieron las damas?/¿Qué se hicieron las llamas?; ¿Qué se hizo aquel trovar?/¿Qué se hizo aquel danzar? En estas coplas son frecuentes también las enumeraciones de elementos, que sirven para subrayar la idea de abundancia de elementos materiales que han sido destruidos por el paso del tiempo.

 

Pueden encontrarse también algunas metáforas. En la copla XVI, las justas y los torneros, paramentos, bordaduras y cimeras fueron verduras de las eras.   En la copla XIX se pregunta qué fue de las distintas riquezas; en este caso, se compara a las riquezas con el rocío de los prados, ¿Qué fueron sino rocíos/ de los prados? Manrique hace hincapié en la fugacidad y caducidad de los bienes materiales.

Finalmente es importante reseñar la personificación de la muerte. A diferencia de las danzas de la muerte, aquí la muerte es aceptada, como algo inevitable, como el transito necesario a la otra vida. A ella se dirige el poeta mediante el apóstrofe: di, Muerte. TAGS:

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Comentarios Coplas a la muerte de su padre; Manrique



Todo una belleza, un poema precioso.

Besitos y Feliz fin de semana.

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