Avisar de contenido inadecuado

El concepto de Metafísica en Kant. Textos solucionados de selectivo

{
}

El concepto de metafísica en Kant.

 

La metafísica, conocimiento especulativo de la razón, completamente aislado, que se levanta enteramente por encima de lo que enseña la experiencia, con meros conceptos (no aplicándolos a la intuición, como hacen las matemáticas), donde, por tanto, la razón ha de ser discípula de sí misma, no ha tenido hasta ahora la suerte de poder tomar el camino seguro de la ciencia. Y ello a pesar de ser más antigua que las demás y de que seguiría existiendo aunque estas desaparecieran totalmente en el abismo de una barbarie que lo aniquilaría todo. Efectivamente, en la metafísica la razón se atasca continuamente, incluso cuando, hallándose frente a leyes de la experiencia más ordinaria confirma, ella se empeña en conocerlas a priori. Incontables veces hay que volver atrás en la metafísica, ya que se advierte que el camino no conduce a donde se quiere ir. Por lo que toca a la unanimidad que sus partidarios afirman, está aún tan lejos de ser un hecho, que más bien es un campo de batalla destinado, al parecer, a ejercitar las fuerzas propias en un combate donde ninguno de los contendientes ha logrado jamás conquistar el más pequeño terreno ni fundar sobre una victoria una posesión duradera. No hay, pues, duda de que su modo de proceder ha consistido, hasta la fecha, en un mero andar a tientas y, lo que es peor, a base de simples conceptos.

¿A qué se debe entonces que la metafísica no haya encontrado todavía el camino seguro de la ciencia? ¿Es acaso imposible? ¿Por qué, pues, la naturaleza ha castigado nuestra razón con el afán incansable de perseguir este camino como una de  sus cuestiones más importantes?

(I. KANT, “Prólogo de la segunda edición de la Crítica de la razón pura” (BXIV-BXV). Traducción de Pedro Ribas.

 

Kant parte de una premisa: La metafísica nunca podrá alcanzar las condiciones y exigencias del conocimiento, por la sencilla razón de que pretende ser un conocimiento totalmente a priori, ajeno a la experiencia.

¿Es posible la metafísica? ¿En qué medida puede ésta ampliar el conocimiento y ofrecernos verdades indiscutibles? Sus contenidos no son transcendentales ya que este tipo de conocimiento consiste en la aplicación de las condiciones a priori a lo que le viene dado del mundo exterior o la experiencia. El saber metafísico es transcendente porque pretende lograr y ocuparse de ideas absolutas o incondicionales que se hallan más allá de la experiencia. Sus principios no derivan de asuntos ontológicos sino de principios morales. Los temas de los que se ocupa –Dios, inmortalidad, libertad- son extrapolaciones, que no derivan de la experiencia. Es erróneo creer que todo lo concebible no sólo es posible sino verdaderamente real y existente. Ahí entramos en el terreno de las ideas y no trabajamos con realidades.

La metafísica no cumple las reglas del conocimiento; es transcendente pero no transcendental, por lo tanto debemos situarla en otro campo, en el campo de la orientación moral de los hombres, en el fundamento de su vida ética, garantizándole de este modo un a priori moral, que se adscriba a las leyes universales y necesarias del conocimiento humano.

A Kant le hubiera gustado (dado su pensamiento ilustrado), dotar a la metafísica de un carisma científico; no puede hacerlo, pero eso no significa que los ideales humanos no puedan fundamentarse. El autor disculpa a los metafísicos, al fin al cabo el ser humano siempre ha pretendido buscar la razón absoluta de las cosas. La metafísica pasaría al territorio de la ética, aunque siempre teniendo en cuenda que sus postulados no pueden establecer verdades.

Así el autor trataría de los conceptos metafísicos en la Crítica de la razón práctica. Comienza recordando que la filosofía tradicional creía que Dios, el alma y el mundo, debían acometerse pues el ser humano tiende a la perfección y para ello debe dar respuesta a todas las preguntas. No obstante en esta especulación se confundió lo que sólo es aspiración inalcanzable (ideales) con la realidad. Eso no significa –insiste- que no tenga validez o utilidad (pese a que ésta no sea científica), pues deben ser principios orientadores del saber y de la vida del hombre. Las ideas tienen por tanto un uso regulador y será el ser humano quién deberá actuar como si fuera capaz de alcanzar dichos ideales.

Kant supera a racionalistas y empiristas. La adscripción al racionalismo suponía admitir que hay un conocimiento no justificable empíricamente basado en las ideas innatas; sin embargo, si se aproximaba a los empiristas (Hume), el autor se aproximaría peligrosamente a la ceguera del   escepticismo. A los primeros los rebate negando la posibilidad de conseguir un conocimiento que fuera más allá de la experiencia; a los segundos, aportando un nuevo concepto de experiencia.

Recordemos que para Hume la experiencia sensible es pasiva, pero en Kant el sujeto aporta unas condiciones (transcendentales) que determinan la experiencia sensible, es decir, no es pasivo. Hume no establecía ningún vínculo interno entre dos acontecimientos (causa y efecto). Según esto, nunca podríamos estar seguros de que los acontecimientos de la naturaleza (realidad) serán en el futuro como esperamos que sean de acuerdo con la experiencia del pasado.  Esto nos aboca al escepticismo. Kant, por su parte, comparte con Hume la idea de que la causalidad no puede ser justificada empíricamente, es decir, no es un concepto derivado de la experiencia; sin embargo, él concibe la causa de un modo distinto. Para él, causa es una de las doce categorías del entendimiento, cuya función es comprender la experiencia. La causalidad no es ya un principio que regula una realidad en sí (independiente del sujeto) que no se percibe, es –por el contrario- un concepto del sujeto, una categoría del entendimiento, que le va a permitir interpretar los fenómenos construidos por la sensibilidad, los datos de los sentidos.

Su epistemología consigue así superar a ambos. En definitiva, Kant comprendió que la ciencia no resuelve el anhelo de felicidad que acompaña al ser humano. De los ilustrados y de Rousseau recogería el autor la urgencia de desarrollar una ética que solucionase el anhelo, la aspiración humana a la felicidad.

 

{
}
{
}

Comentarios El concepto de Metafísica en Kant. Textos solucionados de selectivo

te lo he leido mas es para volver a leer y asimilar me gusta
Gracias, me aclaraste la idea
Adriana Saenz Adriana Saenz 22/04/2013 a las 16:17

Deja tu comentario El concepto de Metafísica en Kant. Textos solucionados de selectivo

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.