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Comentario filosófico: Del sentimiento trágico de la vida, Unamuno

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Comentario filosófico: Del sentimiento trágico de la vida, Unamuno

 

No sé por qué tanta gente se escandalizó, o hizo que se escandalizaba cuando Brunetiére volvió a proclamar la bancarrota de la ciencia. Porque la ciencia, en cuanto sustitutiva de la religión, y la razón, en cuanto sustitutiva de la fe, han fracasado siempre. La gente podrá satisfacer, y de hecho satisface en una media creciente, nuestras crecientes necesidades lógicas o mentales, nuestro anhelo de saber y conocer la verdad; pero la ciencia no satisface nuestras necesidades afectivas y volitivas, nuestra hambre de inmortalidad, y lejos de satisfacerla, contradícela. La verdad racional y la vida están en contraposición. ¿Y hay acaso otra verdad que la verdad racional?

Unamuno, M. de: Del sentimiento trágico de la vida.

 


El fragmento habla de las relaciones entre la razón y el sentimiento, la ciencia y la religión. En él pueden observarse algunos de los temas más carismáticos de su pensamiento.
En el texto se observan algunos argumentos, que ordenamos como sigue:
1. El conocimiento meramente racional no puede sustituir a la fe, tampoco la ciencia podrá sustituir nunca a la religión.
2. La razón y la ciencia pueden satisfacer la necesidad lógica del ser humano, pero nunca podrán satisfacer sus necesidades afectivas.
3. Uno de los afectos o sentimientos más importantes del ser humano es su deseo de permanencia e inmortalidad. Y tanto la razón como la ciencia contradicen el hambre de inmortalidad, propio del ser humano.
4. Por ello, puede afirmarse que la verdad racional y los sentimientos de la vida humana se encuentran en contradicción.
Unamuno distingue así dos esferas distintas. Por un lado, el nivel de la razón y de la ciencia, que se buscan hallar la verdad lógica y satisfacen el deseo de conocimiento que posee el ser humano. No obstante, el hombre no está sólo dominado por el deseo de conocer. Sus afectos o sentimientos no pueden explicarse mediante la lógica o la desnuda racionalidad.  Ahora bien, entre los afectos y los sentimientos hay uno que destaca sobre los demás y que caracteriza al ser humano como tal: el deseo de supervivencia y de inmortalidad, o, lo que es lo mismo, la negativa íntima a la muerte, y a reconocer en la muerte el final absoluto de la propia individualidad.
Este sentimiento es, evidentemente, contrapuestos a los más elementales principios de la razón. Si la razón hace patente que la vida humana encuentre en la muerte su final ineludible y natural, eso no significa que el ser humano renuncie a los sentimientos, y menos aún, al deseo de inmortalidad.  El estatuto del ser humano es paradójico, así como también lo es la relación paradójica entre la verdad racional y el sentimiento. Una tesis que desarrolla a lo largo de todo pensamiento y que es el tema esencial del libro, es ese sentimiento trágico de la vida. Es justamente este sentimiento el que apela al valor de la inmortalidad, pese a todas sus contradicciones racionales.

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Comentarios Comentario filosófico: Del sentimiento trágico de la vida, Unamuno

me gusta da muy interesante
Un lindo texto y interesante, me gustó.

Besos y feliz fin de semana.
UUnos términos de nuevo en boga, cristalizar la fe y la corduura con la ciencia, los judios hhan sabido aplicarla para diferenciar  las exigencias del ser humano y hacerlo mas voluble.     pero la fe, los acobija.

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