Avisar de contenido inadecuado

El cazador de sueños: Ninurta y la tortuga

{
}

 

El cazador de sueños.

Nuevamente te ofrecemos una historia para que caces un sueño.  No debes sentirte indefenso o falto de valía. Recuerda que cuando lees una historia, tú mismo la reescribes en tu imaginación; incluso, puesto que tu imaginación va mucho más allá, de lo forjado en el papel, si la historia no te gusta, vas construyendo tus propios puentes mentalmente, creando un puente paralelo, personal. Tampoco nos rendimos cuando el final no es el esperado. Además de expulsar el libro con rabia o sentirnos decepcionados, vemos desde dentro de esa historia, cuál es el final idóneo que nosotros tejeríamos. Actuamos de forma independiente, puesto que cuando la leemos, la historia ya no le pertenece al autor sino a todos y cada uno de los lectores. Por eso y pese al revuelo  y polémica que se ha creado, me parece fantástico, que los adolescentes cacen sueños y continúen, reescriban, desarrollen la historia... dándoles una vida propia y multiplicando sus posibilidades. Es lo que sucede, por ejemplo, con todas las páginas que han elaborado tramas paralelas a partir de Harry Potter.

Ciudades antiguas de Mesopotamia

 

En este caso, hilamos fino... Te presentamos este mito mesopotámico y te pedimos que construyas una continuación de esta historia. Puedes barajas varias opciones, dependiendo de la decisión que tome Ninurta. Puede que la vergüenza le muerda las manos y sea incapaz de enfrentarse a su padre, puede que sea al revés, el odio y la ira lo ciegan y arremete contra él. Tú decides cómo continuarlo.

A continuación te pedimos que escribas en la tablilla de los destinos, los destinos de los tres personajes, baraja las posibilidades, investiga sobre la naturaleza de estos dioses, e inventa su destino, independientemente. O sea, que si copias lo que aparece por Internet, no vale, no tiene gracia.  Pon en marcha tu imaginación y piensa cuáles son esos destinos. Después ponlos en una cartulina, baraja bien ( las cartas boca abajo, no hagas trampa), elige uno de los dioses y desarrolla su destino.  Si además le das un punto de vista diferente, cuentas ese destino adoptando la voz narrativa de uno de los otros personajes, estarás escalando niveles.

Finalmente, escribe en la tablilla de los destinos - una cartulina de un color que te inspire- tres palabras, las tres palabras que primero se te ocurran... Luego intenta escribir un poema que lleve como título: La tablilla de los destinos, e introduce esas palabras...

 

Ninurta y la tortuga

 

Después de robar la <<tablilla de los destinos>>, Anzu se la llevó volando lejos, pero Ninurta logró darle caza y hacer que el ave dejase caer a la presa al apsu, el dominio acuático de Enki. Este se puso muy contento y elogió a Ninurta como el gran conquistador de Anzu, asegurándole que su nombre sería recordado para siempre.

Pero a Ninurta no le bastaban estos elogios y con el tiempo su rostro se fue avinagrando por la ira hasta que empezó a rebelarse contra su padre. Decidió hacerse con el control de todo el universo, y para ello necesitaba conseguir la <<tablilla de los destinos>>.

Pero Enki, que era muy astuto, vio enseguida lo que tramaba el corazón de su hijo y, a modo de aviso, hizo batir fuerte las olas del apsu y envió a su ministro Isimu a verle. Pero la arrogancia de Ninurta era tal que incluso llegó a levantar la mano contra el enviado de su padre.

Este hecho agotó la paciencia de Enki, que en su exasperación, modeló una tortuga con arcilla del apsu y después de darle vida, le ordenó que excavara un profundo hoyo con sus fuertes patas. A medida que las amenazas de Ninurta se iban intensificando, Enki se fue retirando hacia donde estaba la trampa, hasta que de repente la tortuga salió de ella e inmovilizó por detrás a Ninurta, a quien Enki envió de un empujón al fondo del hoyo.

Ninurta no podía trepar por las paredes del mismo, así que, sin riesgo alguno, Enki se asomó y miró a su hijo allá en el fondo del hoyo. << ¡Estabas planeando darme muerte!>>, le increpó con sorna, <<¡Tú y tus grandes ideas! ¿Tú que has sido capaz de dominar montañas, no puedes ahora salir del hoyo que ha cavado una simple tortuga? ¿Pero qué clase de héroe eres tú?

Por fortuna para Ninurta, en ese momento apareció su madre Ninhursaga, quien al ver como Enki se burlaba de su hijo, intervino y le recordó aquella vez en que ella misma le había salvado la vida después de haberse comido las ocho plantas. << ¿Y tú qué tienes que de decir, comedor de plantas?>> <<¡Yo te salvé a ti, así que ahora salvarás a tu hijo!>>.

Mitología  C. Scott Littleton.

Ed. Blume

{
}
{
}

Deja tu comentario El cazador de sueños: Ninurta y la tortuga

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.