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El capitán Alatriste, Arturo Pérez Reverte

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El capitán Alatriste, Arturo Pérez Reverte.

La calle estaba oscura y no se veía un alma. Embozado en una capa vieja prestada por don Francisco de Quevedo, Diego Alatriste se detuvo junto a la tapia y echó un cauteloso vistazo. Un farol, había dicho Saldaña. En efecto, un pequeño farol alumbraba la oquedad de un portillo, y al otro lado se adivinaba, entre las ramas de los árboles, el tejado sombrío de una casa. Era la hora menguada, cerca de medianoche, cuando los vecinos gritaban <<agua va>> y arrojaban inmundicias por las ventanas, o los matones a sueldo y los salteadores acechaban a sus víctimas en la oscuridad de las calles desprovistas de alumbrado. Pero allí no había vecinos ni parecía haberlos habido nunca; todo estaba en silencio. En cuanto a eventuales ladrones y asesinos, Diego Alatriste iba precavido. Además, desde muy temprana edad había aprendido un principio básico de la vida y la supervivencia: si te empeñas, tú mismo puedes ser tan peligroso como cualquiera que se cruce en tu camino. O más. En cuanto a la cita de aquella noche, las instrucciones incluían caminar desde la antigua puerta de Santa Bárbara por la primera calle a la derecha hasta encontrar un muro de ladrillo y una luz. Hasta ahí, todo iba bien. El capitán se quedó quieto un rato para estudiar el lugar, evitando mirar directamente el farol para que éste no lo deslumbrase al escudriñar los rincones más oscuros, y por fin, tras palparse un momento el coleto de cuero de búfalo que se había puesto bajo la ropilla para el caso de cuchilladas inoportunas, se caló el sombrero y anduvo despacio hasta el portillo.

El capitán Alatriste, Arturo Pérez Reverte.

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La tensión narrativa nos advierte del peligro que corre Diego Alatriste. Fíjate en los recursos narrativos de los que se vale el autor para acentuarla. ¿Cómo se comporta el capitán?

Continúa los acontecimientos. Sigue el hilo narrativo y desarróllalo. Haz que aparezca otro personaje en escena. Descríbelo y cuéntanos cuáles son sus intenciones. ¿Qué sucede a continuación?

 

Puedes también introducir una escena cómica que rompa la tensión narrativa. Por ejemplo, aparece un pupilo pesado, una antigua novia, un cura, etc. Ten un poco de imaginación.

 

 

 

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Comentarios El capitán Alatriste, Arturo Pérez Reverte

Pues... prefiero al Reverte de "La tabla de Flandes" -magnífico-, "el maestro de esgrima", o incluso, "la reina del Sur", y como colaborador en revistas semanales, disfruto de sus artículos por la claridad en que se posiciona ante todos los temas. Sin embargo, ay, los "Alatriste"... pues no, no puedo con ellos. Tengo dos, los dos primeros, y creo que solo leí el primero. Y ví la peli... jajajajja... lo que me reí con Quevedo... jajajaja... interpretado por el gran Javier Cámara... genialllll.
Un beso enorrrrme y... ¡¡enhorabuena de nuevo!!
Ana Ana 23/10/2010 a las 15:52
@Ana: Sin duda textos como "La Tabla de Flandes" o "El Club Dumas" son joyas que el maestro Pérez-Reverte nos ha brindado, pero la calidad de la prosa de los libros de la serie del Capitán Alatriste haría palidecer de envidia a los "grandes" escritores de novela de capa y espada, del mismo modo que nuestro genial Cervantes hubiera barrido del pedestal a ese en ocasiones inane Shakespeare, si no hubiera nacido en la siempre ingrata España. Pardiez.
Y Don Francisco de Quevedo fue magníficamente interpretado por Juan Echanove en "Alatriste"; probablemente, lo único que vale la pena de ese fiasco...
Jaime Jaime 31/10/2010 a las 12:17
Uy, fiasco el mío... No sé, recordaba a Cámara de Quevedo con su peluca mal colocada... pues entonces no sé qué personaje encarnaba. Gracias, Jaime, por deshacer ese entuerto. Aunque sigo sin ver del mismo modo al Capitán, sobre gustos... Gracias de nuevo.
Ana Ana 01/11/2010 a las 15:46
@Ana: Javier Cámara y su pelucón encarnaban a los hombros más poderosos del planeta, capaces de soportar (con más pena que gloria) el peso de un Imperio - el valido de Felipe IV, Don Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares.
Y, sin duda, tienes toda la razón: para gustos, los colores :)
Jaime Jaime 02/11/2010 a las 07:08

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