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El caballero silencioso, Robert Fisher

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A partir del texto siguiente elabora:

-Un resumen de las ideas más significativas del autor.

-Transforma el texto en un texto argumentativo de 20 líneas.

-Elabora un esquema en el que aparezcan clarificadas las ideas.

-Elabora un texto narrativo. Elige un problema (de los que se enumeran en el texto) y desarróllalo como si de un texto narrativo se tratase. Elige adecuadamente el narrador y el tono, procura que el carácter narrativo sea lo privativo; su finalidad didáctica no significa que el texto adquiera un carácter farragoso; el texto logrará su objetivo si esa píldora, la has endulzado con la suficiente azúcar.

Las personas que necesitan a las personas son las personas más afortunadas del mundo.

           Robert Fisher

La canción <<Las personas que necesitan a las personas son las personas más afortunadas del mundo>>, que Barbara Streisand canta exquisitamente, podría ser refutada con otra canción: <<No es necesariamente así>>.

En primer lugar, permitidme aclara que no estoy diciendo que esté mal necesitar a la gente. El error está en no ser consciente de que uno está necesitado, pues uno puede decir algo o hacer algo capaz de echar a perder su vida. Es significativo el enorme número de relaciones disfuncionales que hay. La mayoría de la gente no ha separado <<amor >> de <<necesidad>>. El problema básico de la población infeliz del mundo es que <<Te amo>> en realidad significa <<Te necesito>>. <<Todas las cosas que tú puedes hacer por mí>>, y <<Llena el espacio de mi soledad y ámame por esas cosas que ni siquiera yo amo en mí mismo (o en mi misma)>>. Por todas esas razones, y más, las personas se necesitan unas a otras, y a eso llaman amor.

De manera que, caballeros, sed conscientes de que, cuando una dama os diga <<Te amo>>, y vosotros contempléis sus húmedos ojos marrones, quizás estéis viendo dos profundos agujeros de necesidad. En cuanto a vosotras, queridas damas, cuando el caballero os diga <<Te amo>>, quizás esté diciendo, <<Necesito que ocupes el lugar de mi madre, y contigo tengo un paquete de oferta. Una madre sustituta y sexo del mejor>>.  Un amigo mío me llamó hace un momento y me leyó una cita de un libro que decía: <<Para los hombres jóvenes, el sexo conduce al amor; para las mujeres, el amor conduce al sexo>>.

Por mi parte, recuerdo que, poco después de haber cumplido 35 años, empecé a darme cuenta de que podía amar a una mujer sin estar en posición horizontal. La mayoría de los hombres no tienen mucha idea de lo que es el amor verdadero después de los cuarenta. Como dije antes, los hombres y las mujeres se han unido en relaciones a causa de sus necesidades respectivas. A un nivel emocional profundo eso significa: <<Dame lo que necesito y te amaré>>.

El amor es constante, pero, desafortunadamente, necesita del cambio. Por ejemplo, una mujer se siente atraída hacia un hombre porque él le da unas galletas Oreo maravillosas y a ella le encantan. Un día, esta necesidad cambia, y ella dice:

-Estoy cansada de las galletas Oreo, quiero unas Maple Pecan.

El hombre se la queda mirando, desconcertado:

-Pero yo te doy unas galletas Oreo maravillosas. No sé nada de las Maple Pecan.

De modo que, normalmente, ella sale a buscar un hombre que pueda darle unas Maple Pecan, y el hombre sale a buscarse otra mujer.

Un asombroso número de adultos se pasa la vida corriendo de aquí para allá, como niños, agarrando todo lo que necesita y lo que cree que le hará feliz o le permitirá sobrevivir.

Recuerdo mi primera experiencia con un psiquiatra que era un buen terapeuta y un ser humano maravilloso. La psiquiatría era relativamente nueva, y cuando entré en su despacho, yo no sabía qué esperar. Sam era un hombre pequeño con una calva incipiente, mirada intensa y porte tranquilo. Me indicó que me sentara, y luego, juntando los dedos bajo su mentón, dijo:

-¿Y bien?

Yo le contaba los desastres de mi vida sin que él dijera ni una sola palabra. Finalmente, miraba su reloj y decía:

-Se ha acabado el tiempo.

Esto continuó así durante cinco meses, y él seguía sin decir nada, excepto <<Y bien>> y <<Se ha acabado el tiempo>>.

Un día, después de que yo huera subrayado todo lo que no funcionaba en mi vida, me dijo:

-¿Cuándo va a crecer?

Me quedé pasmado. No sólo me había hablado, sino que sus palabras fueron a parar directamente a mis raíces neuróticas. Sentí ganas de decir.

-Crecer no es divertido.

Él asintió con la cabeza, pensativo:

-Eso es muy cierto, pero ¿cuántas personas pueden encontrar adorable un bebé de 39 años?

Eché un vistazo a mi vida, que yo había llenado de gente que me daba lo que necesitaba: amor, atención, aprobación… Y luego estaban las innumerables cosas materiales que había adquirido. La mayoría de ellas las necesitaba para calmar la ansiedad, que experimentaría si no las tuviera.

Para crecer emocionalmente, uno necesita tener muy claro cuáles son sus necesidades. En una relación madura, un hombre y una mujer pueden apoyarse para superar sus necesidades, y cuando la necesidad ya no está presente, ¿sabéis lo que tiene lugar?... El amor. Recuerdo haberle dicho a una querida doctora amiga mía muchos años atrás: <<Estoy esperando el día en que ya no te necesite, para poder amarte plenamente>>.

Ya que estamos hablando de ser claros respecto a nuestras necesidades, quiero ser claro con vosotros, mis lectores. No estoy diciendo que todas las relaciones se basen en la necesidad. Normalmente son una mezcla de amor y necesidad.

Es sorprendente ver cuántas elecciones hacemos en nuestras vidas basándonos en la necesidad de algo o de alguien. Hace algunos años, mientras me estudiaba a mi mismo bajo un microscopio, observé que 98 por ciento de mis llamadas telefónicas las hacía en un estado de necesidad. Cuando tomé conciencia de esto, el porcentaje descendió hasta llegar a ser inferior al 20 por ciento. Como resultado de esto, sucedieron dos cosas. Pasaba menos tiempo al teléfono y tenía más energía para hacer otras cosas. Además, el predominio de mis llamadas fue sustituido por el dar y el hacer cosas por otros seres humanos.

Al tomar conciencia de nuestras  necesidades, vuelvo a repetir que es importante que no nos juzguemos por tenerlas. Cuando tomamos conciencia, podemos elegir entre continuar teniendo la necesidad o desprendernos de ella. Entonces podemos alcanzar ese maravilloso estad en el cual preferimos no necesitar.

Cuando podemos hacer esta elección, somos, ciertamente <<las personas más afortunadas del mundo>>.

El caballero silencioso. Ed. Obelisco.

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Comentarios El caballero silencioso, Robert Fisher

Gracias Lucy. Es el autor de "El caballero de la armadura oxidada", todo un éxito de ventas, aunque reconozco que no es mi preferido.
Un abrazo gigante.

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