Avisar de contenido inadecuado

Bachillerato. Sube la nota de tus exámenes.

{
}

Bachillerato. Sube la nota de tus exámenes.

Foto: Juan Frechina. Fotógrafo de bodas, eventos, fotoperiodismo. www.jfrechina.com/

 

Imagínate que te quiero
El grafiti, con una horrenda caligrafía y sin ningún afán artístico, pudo ser leído por todos al llegar aquella mañana a las puertas del Instituto:

IMAGÍNATE QUE TE QUIERO

La sorpresa fue mayúscula. El Instituto siempre había estado libre de pintadas, lo cual era un misterio porque en la ciudad proliferaban en cualquier pared libre que tuviera más de un metro de ancho. -Verás cuando lo vea el dire.
- ¿A quién se le habrá ocurrido?
–Ya ni aquí nos libramos.
-¡Qué romántico!
-¡Qué mal gusto!

-A mí, seguro que me lo han escrito a mí.

Mario escuchaba los comentarios mientras se dirigía a clase y aún allí el tema siguió presente, desde el saludo del profesor, abominando de los salvajes que se dedicaban a destrozar la estética de la ciudad, hasta los cuchicheos de Silvia, que le interesaban bastante más que las opiniones de su profe de Matemáticas.


-¿Quién habrá sido? ¿Por qué lo habrán escrito?


Mario no perdió la oportunidad. Desde que empezó el curso y se fijó en Silvia, esperaba cualquier excusa que le permitiera acercarse a ella, y desde luego no le había pasado desapercibido el afán de enterarse de todo que tenía la muchacha, esa bendita curiosidad que él iba a aprovechar.


-No es difícil de imaginar.


-¿Que no? ¿Qué imaginas tú, Mario? El profesor ya había empezado la clase, así que Mario susurró: "luego, en el recreo". Le encantó ver a Silvia inquieta las primeras horas de clase y dirigiéndole miradas urgentes que le indicaban que había conseguido captar su atención y que estaba esperando ansiosamente el recreo.


-Mira, no hay más que fijarse en la letra y en el tipo de tinta. No todo el mundo va con sprays marrones en los bolsillos -sentado en la escalera de la entrada, Mario tenía un pequeño auditorio interesado en sus palabras aunque él sólo miraba a Silvia-. La letra es malísima y desigual. El color nada llamativo, poco artístico, así que tiene que ser alguien que no ha hecho un grafiti en su vida. Además, si os fijáis, parece que iba a seguir escribiendo; tiene el aspecto de una pintada incompleta. Igual pasó alguien, o tuvo miedo de que lo vieran o la persona a la que escribía le dijo que no hacía falta que siguiera.


-Entonces, ¿tú piensas que es un hombre? -le preguntó Silvia.

-Yo creo que es un chico joven, como nosotros. Creo que pasa por aquí delante habitualmente, con su novia en la moto.


-¿Por qué en la moto?


Mario continuó con su hipótesis.


-No sé, lo imagino así. El graffiti es precipitado, no es bonito. Parece que ha elegido el instituto porque le cogía de paso, porque era la pared más cercana en aquel momento. Ni siquiera parece haberle importado que el color marrón destaque poco sobre los ladrillos rojos. Creo que estaba peleando con su novia, que peleaban habitualmente. Que ella desconfiaba de su cariño y que él, para demostrárselo, decidió hacer algo extraño en él: buscar cualquier pintura, saltar la valla de un edificio público, pintar... Primero pensó escribirle una declaración de amor, pero luego pensó en un reto y lo hizo allí, delante de ella, adelantándole las palabras que iba a escribir. Ella no lo dejó terminar. Creo que le sorprendió el gesto, que la conmovió. Puede que por algún tiempo abandone sus dudas, que lo mime...


Cuando Mario suspendió su discurso, el grupito reaccionó sorprendido.

-Hijo, qué imaginación -soltó una de las amigas de Silvia. Ésta parecía extasiada. Dirigió una mirada soñadora a las motos aparcadas en la puerta. La gente había empezado a abandonar el patio y a dirigirse a las clases. Mario oía retazos de conversaciones con los temas habituales y sonrió ligeramente. Se alegró de que Silvia pareciera ser la más interesada en el grafiti, en la historia del grafiti. Hubiese preferido que estuviera más interesada en él que en sus historias, pero a falta de pan...Al día siguiente la pintada seguía en su sitio. Mario, en el recreo, volvió a sentarse en las escaleras, en el mismo sitio del día anterior, deseando que Silvia acudiera, dispuesto a inventar cualquier historia para ella. Y no supo si fue la fuerza de su deseo, pero antes de acabarse el bocadillo apareció con una de sus amigas.


-Mario, la historia que nos contaste ayer... ¿es que tú conoces a esa gente?

-No, Silvia, no los conozco. A veces he visto por el barrio alguna pareja en moto, a veces los he oído discutir. Lo demás lo he imaginado. Uno puede imaginar cualquier cosa. Algunas noches también he visto a dos chavales que corren por aquí. Imagínate que uno de ellos se ha enamorado del otro pero que tiene miedo de decírselo porque sabe que sus preferencias son distintas a las suyas.


-¿Un marica?


-¿Por qué no? Llevan mucho tiempo compartiendo esos entrenamientos nocturnos. Hablan de competiciones, miden tiempos, comparten información. Uno de ellos no tiene ni idea de lo que siente el otro; ni siquiera sospecha que sea homosexual. Y éste, cada vez más atenazado por su secreto, decide hacérselo llegar, de alguna manera. Una noche lleva riñonera y un spray, salta la valla, pinta y sigue corriendo. El amigo se queda estupefacto. Primero, de verlo alejarse y saltar. Va a preguntarle qué es lo que está haciendo pero lee la pintada y se queda mudo. Piensa en silencio y sólo le dice que está loco. No se atreve a preguntar nada. Empieza a sospechar y a atar hilos sueltos. Le da miedo hablar, perder a su compañero de entrenamientos y ni siquiera sabe si al día siguiente va a ser capaz de salir a correr con él.


-Seguro que lo manda a hacer puñetas -a la amiga de Silvia el comentario le ha salido del alma.


-Yo anoche los vi correr -afirma Mario sonriendo. Silvia lo mira con una mezcla de desconfianza, sorpresa e interés. ¿A qué está jugando Mario?. Ayer le cuenta una historia romántica preciosa y hoy sale con este extraño rollo de los corredores. Pero Mario no le da tiempo para que pregunte nada; prácticamente la deja con la palabra en la boca y le dice que tiene que irse a clase, que el recreo hace cinco minutos que ha terminado. Luego, en clase, él está tan atento como siempre a las explicaciones de los profesores, o al menos eso parece.


El tercer día después del grafiti, Mario encuentra a Silvia cuando él llega a las escaleras. Ella se le ha adelantado y está allí con su amiga del día anterior.


-Venga Mario, te estamos esperando. No te nos escapes como ayer. Explícanos de verdad qué sabes tú del grafiti.


Mario sonríe verdaderamente divertido. Nunca pensó en un éxito tal.


-Pues sí que sé la historia de verdad, pero no sé si debo contarla. Ha llegado hoy a mis oídos por casualidad de la manera más extraña.


-Venga Mario, no seas así, enróllate.


Mario mira alrededor por comprobar si alguien escucha pero los demás están en lo suyo.


-El grafiti lo ha hecho un profesor -dice, y calla observando las miradas incrédulas de las dos amigas-. Se ha enamorado de una compañera. Ella está casada, pero es muy fantasiosa y él ha pensado que podía ser una manera divertida de atraerla. Ella se ha enfadado mucho cuando él se lo ha dejado caer, pero da la impresión de que ha logrado un primer paso. Parece increíble.


-¿Y quiénes se supone que son los dos profesores? -pregunta Silvia inquisidora.


Mario vuelve a mirar alrededor y baja un poco la voz.


-El de Matemáticas..., y la de Ética.


A sus palabras le responden dos sonoras y estruendosas carcajadas.


-Eres el colmo. ¡Qué embustero! ¿Es que no nos vas a decir la verdad?


-El de Matemáticas... y la de Ética... ¡Venga ya!


Las muchachas lo miran y vuelven a reírse; ¡este Mario! Luego se marchan escaleras arriba. Mario las mira. Mira sobre todo la espalda de Silvia, la melena de Silvia. Oye su risa. No sabe si ella va a volver a buscarlo mañana. No sabe, si vuelve, qué historia va a contarle mañana. Sí sabe que no va a atreverse a contarle la historia de verdad, esa que ella no puede imaginar. Que él, hace tres noches, saltó una valla por pensar que tenía la remota posibilidad de intrigarla y poder convertirse en la pobre imitación de Sherezade que ahora era.


Mario sonríe. ¿Qué va a hacer si no?


Arriba, en el muro de ladrillos, y por orden del director, el señor de mantenimiento está rociando la pintada con un buen chorro de disolvente.
Proyecto Sherezade.

 

 

¿Por qué es un texto narrativo?
¿Por qué es un texto narrativo? Porque se cuenta una historia en la que aparecen unos personajes en un lugar y un tiempo determinado.

Elementos de un texto narrativo:
1. Estructura:
Explica la división del texto, cómo el autor estructura los hechos.


Introducción: Presenta al personaje principal (Mario), el problema (averiguaciones sobre quién ha escrito el grafiti) y el secundario, Silvia. Informa al lector sobre el espacio, el lugar donde suceden los hechos (un espacio exterior, en el recreo de un instituto). En cuanto al tiempo, es evidente que se ambienta en la época actual, aunque grafitis de una u otra manera han aparecido en muchas culturas, por ejemplo, en Pompeya. El tiempo en el que suceden los acontecimientos son tres o cuatro días y de ese tiempo el autor selecciona aquellos momentos que resultan importantes para el desarrollo de los acontecimientos.


Nudo: Las distintas historias que presenta Mario: el chaval que va en moto y dibuja el grafiti para su novia, el homosexual, que se lo dedica a su amigo, aunque no sabe si él siente lo mismo) y el profesor que lo pinta porque le gusta una compañera de trabajo.


Desenlace: Silvia y sus amigas piensan que les está tomando el pelo y se marchan. Mario piensa que no se atreverá a contarle la verdad y el grafiti es borrado por una persona de mantenimiento.


2. Personajes: Principal: Mario. Secundario: Silvia. Coro: las amigas de Silvia.
El resto, no participan directamente de la historia, aparecen como una especie de coro u oyentes. Si el narrador lo hubiera considerado oportuno podría haber introducido más hipótesis de trabajo, que le sirvieran de relleno. Al seleccionar únicamente tres y dejar el desenlace abierto, el texto gana en fluidez y se presta a la reelaboración del lector, que inconscientemente se forja su propia idea del desenlace.


3. Narrador: El narrador es quien cuenta la historia. Aquí es un narrador omnisciente que lo sabe todo del personaje y actúa como un dios situándose por encima. Se queda fuera del relato. Se ve - por ejemplo- al final cuando el narrador nos dice que Mario se siente inseguro y que no sabe ya qué historia inventar, ni tampoco si se atreverá a decir la verdad, que ha sido él quien lo ha escrito porque está enamorado de Silvia y no sabe cómo confesárselo.


4. Espacio: Evidentemente el principal es el recreo del Instituto donde Mario cuenta las diferentes versiones/ hipótesis de los hechos.


5. Tiempo: El tiempo de un texto narrativo presenta tres focos o puntos de vista.
Por una parte, mencionamos el tiempo histórico, la época en la que ambientamos la historia. No hace falta reseñar que se refiere a la época actual.


El tiempo de la historia: el tiempo real que empleo Mario desde que escribe el Grafiti, hasta el momento que confiesa que es él quién ha escrito el texto, porque desea ligar con Silvia.
El tiempo del relato: El autor selecciona únicamente aquellos momentos que le parecen interesantes para el texto. Por ejemplo no relata cómo Mario pintó el grafiti. Va al grano (plantea las hipótesis de trabajo para la resolución de un conflicto). Por otra parte la historia se queda abierta, pues el narrador confiesa que el protagonista no sabe qué hará al día siguiente, ni si se atreverá a desvelar la verdad.

¿Por qué es un cuento y no una novela? : Porque el autor plantea únicamente una acción sencilla y la resuelve de una forma breve, no aparecen antecedentes ni historias secundarias que puedan distraer al lector de los hechos principales. No cuenta quién o cómo son Mario o Silvia. Únicamente cuenta lo que le interesa, que Mario pretende ligar con Silvia. No explica -por ejemplo- si el director lo pilla y cuáles son las consecuencias.
Resumen:
¿Qué tenemos que hacer si pretendiéramos resumir el texto?
Tengamos en cuenta a la hora de hacer un resumen que es importante sintetizar las ideas esenciales del texto con nuestras propias palabras. También es esencial que enlacemos adecuadamente las ideas. Debemos seguir un orden al seleccionarlas. Podemos partir de la resolución del conflicto: el texto nos dice lo que hace un chico para ligar con una chica. Es fundamental que enlacemos las ideas adecuadamente para que tengan sentido. Si nuestra redacción es excesivamente larga o no redactamos la redactamos con cuidado ,el lector no entenderá el contenido esencial del texto y no habremos conseguido los objetivos. Algunos organizadores del discurso narrativo pueden servirnos para nuestro propósito: en primer lugar, por una parte, por otra, seguidamente, a continuación, finalmente, en conclusión.
Errores comunes:
a) Confundir la introducción con el nudo o el desenlace.
b) Introducir opiniones subjetivas en el resumen.
c) Añadir o quitar personajes.
d) Hacer un largo resumen que copie el texto. El resumen debes hacerlo con tus propias palabras y debe ser conciso, pero en él deben aparecer todos los elementos principales. De ahí que se deba de subrayar adecuadamente el texto. Ten en cuenta, por ejemplo, que no es lo mismo relatar el argumento de una película, que hacer un resumen de la misma.

e) Confundir el narrador con el autor, el narrador de primera persona con el de tercera. Para ello debes fijarte en los tiempos verbales que aparecen. Si se trata de la primera o tercera persona. Si es un narrador de tercera persona, fíjate si introduce valoraciones personales de los personajes o adelanta acontecimientos posteriores. Si es así será un narrador omnisciente, en el caso de que no sea así, será un narrador que únicamente cuenta lo que ve como si se tratara de una cámara de cine (narrador-cámara).

Ejemplos de resúmenes realizados por otros compañeros.

Sergio: En un instituto aparece un grafiti y se crean muchas expectativas, hipótesis y curiosidad sobre su autoría. El protagonista, Mario, estaba enamorado de Silvia, una chica de su clase y por ese motivo le dice a ella que él sabía de quién era el grafiti, lo que era una declaración oculta de sus intenciones. Él le cuenta historias cada vez más improbables hasta que las chicas lo tachan de mentiroso. En realidad el problema es que no se atreve a confesar quién ha sido y para quién lo ha escrito. Ha sido él y lo ha escrito para su amada Silvia.
Manuel: Es la historia de un chaval llamado Mario, al que le gusta una compañera de clase que se llamaba Silvia. Un día saltó la valla del instituto e hizo un graffiti. Al día siguiente todos se preguntaban quién era el que lo había hecho y Mario se inventaba diversas hipótesis ante Silvia y su coro de amigas. A Silvia le interesaban las historias porque era muy cotilla Él le plantea como primera hipótesis que se trata de un chaval enamorado que va en moto, luego le dice que pude haber sido un homosexual y, finalmente, le cuenta que ha sido el profesor de Matemáticas. Esta última versión confirma que es un mentiroso, lo que es del todo cierto, pues no se atreve a confesar que el autor ha sido él mismo pues pretende ligar con Silvia.

Vocabulario

Afán: 1. Interés, dedicación y esfuerzo que se pone en algo para que salga lo que se espera. 2. Deseo intenso. Sinónimos: Anhelo, aspiración. Ejemplos: Siempre tuvo afán por mejorar.


Abominar: Despreciar a algo o alguien por considerarlo perjudicial. Abominar de…(Siempre va con la preposición de). Sentir aversión. Sinónimo: Aborrecer.


Ansiosamente: Con deseo intenso por algo. Realizar algo con nerviosismo.


Auditorio: 1. Sala o edificio destinado a ofrecer conciertos, recitales o cualquier acto público. 2. Grupo de personas que está escuchando a alguien.

Cuchicheo: Hablar en voz baja o al oído de alguien.


Desapercibido: Inadvertido, no darse cuenta de un acontecimiento o de alguien. Se usa bastante con el verbo pasar: pasar desapercibido.


Desigual: 1. Que es diferente a otra cosa o persona con la que se compara. Antónimo: Idéntico, igual. 2. Que cambia y es variable. El tiempo de esta región es siempre muy desigual. Sinónimo: Cambiante.


Destacar: 1. Resaltar o hacer hincapié en algo, Sinónimo: subrayar, recalcar. 2. Sobresalir entre los demás por una cualidad o característica.


Enrollar: 1. Poner o colocar en forma de rollo. Gustar o interesar mucho.2. Extenderse demasiado al hablar o al escribir. Entretenerse o distraerse sin darse cuenta. 3. Establecer relaciones amorosas superficiales y pasajeras. Sinónimo: ligar. 4. Tener facilidad para encajar en un ambiente o para entablar trato con la gente: Tus amigos me caen bien porque saben enrollarse.


Estruendoso: ruidoso o estrepitoso.


Estupefacto: sorprendido o asombrado hasta el extremo de no saber cómo actuar.


Extasiada: Producir o sentir una admiración o un placer tan grande por algo o que hacen olvidarse de los demás.


Habitualmente: Que ocurre a menudo o se repite con frecuencia. Sinónimo: frecuente.


Hipótesis: Idea que se plantea como posible aunque no esté demostrada, de la que se parte para desarrollar y demostrar una teoría. Supuesto, suposición. Su plural es hipótesis.


Inquieto: 1. Que no se está quieto y se mueve constantemente. Se aplica a la persona que no está tranquila, debido a un problema o preocupación. Sinónimo: desasosegado, intranquilo. Se aplica a las personas que gustan de realizar cambios o de iniciar o descubrir cosas nuevas: Es un chico muy inquieto, estudia, trabaja y trabaja como voluntario de una ONG.


Intrigar: 1. Actuar con astucia y de forma oculta para conseguir un fin. Sus intrigas le han permitido subir al poder. 2. Enredo o lío. Menudas intrigas te traes para preparar la fiesta. 3. En una narración, conjunto de acontecimientos que constituyen la trama o el nudo despertando el interés. Interés e intensa curiosidad que produce algo: El título de la película despertó mi intriga y fui al cine a verla.


Librar: 1. Evitar a alguien un trabajo, una molestia, una obligación o una situación desagradable. 2. Mantener una lucha o combate. 3. Extender un cheque o letra de cambio u otro documento. 4.. Disfrutar un trabajador de unas horas, de un día o tiempo de descanso.


Precipitado: 1. Que se hace o dice muy rápido. Sinónimo: atropellado, 2. Se dice de la persona que actúa sin pensar. Sinónimo: alocado, irreflexivo.


Retazos: 1. Retal o trozo de una pieza mayor de una tela. 2. Trozo o fragmento de algo: Hablaban muy bajo y solo pude oír algunos retazos de la conversación.

Actividades:
1. Reescribe el texto anterior introducción una descripción corta, pero significativa del personaje que señale únicamente aquellos rasgos físicos o de carácter que tú consideres interesantes para individualizar al personaje. Recuerda que cuando se describe a un personaje, el autor siempre selecciona aquellas características del personaje que le sirven para distinguirlo de otros personajes.
2. Inventa una continuación a esta historia, piensa cómo se van a desencadenar los hechos. ¿Conseguirá su propósito el chaval?
3. Transforma la historia. Inventa otra excusa para Mario: viene un personaje famoso al que la chica admira y él finge conocerlo, por ejemplo. A partir de esa idea distinta transforma el texto anterior y construye otro texto narrativo, cualquier excusa es buena para conseguir el objetivo que pretende.
4. Analiza sintácticamente los sintagmas y oraciones que aparecen en negrita. 

{
}
{
}

Deja tu comentario Bachillerato. Sube la nota de tus exámenes.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.