Avisar de contenido inadecuado

El arte de las palabras

{
}

El arte de las palabras

 

 

 

Foto: Juan Frechina

 

El arte de las palabras

El arte de las palabras horada las cicatrices. Contiene el néctar para enfocar adecuadamente el objetivo y hacer visible las pulsiones perdidas. En las palabras se hallan todos los ritos de iniciación que necesitamos para atravesar el Sendero de la Verdad. Gracias a ellas, reptamos como serpientes de cascabel, aullamos como lobos, volamos como águilas. Ellas capturan todo lo que hemos vivido y todo lo que nos queda por vivir; ellas permiten que salga el sujeto del objeto; ellas nos prestan la luz necesaria para que veamos cuando nos volvemos ciegos. Las palabras forjan la llave sin mácula que abre la puerta del cuarto oscuro; son las que nos permiten asomarnos a ese escaparate transparente que nos muestra tanto lo que perece como lo que se crea fuera de nosotros.

Mari Carmen Moreno Mozo

 

Es obvio: para escribir un texto contamos con la herramienta de las “palabras”. Es necesario que sepamos seleccionar sus significados y atendamos a sus reglas combinatorias si buscamos la eficacia comunicativa.

Sabemos que existen palabras demasiado connotativas o marcadas, pueden ser palabras tabú, pero también eufemismos, que creemos apropiados para evitar un término determinado, aunque, al emplearlos, estamos  añadiendo a nuestro texto subrepticiamente significados subyacentes, equívocos, e incluso, desvelando nuestras opiniones sobre determinados temas. Por eso, antes de usar un eufemismo debemos meditar sobre su conveniencia o inconveniencia dentro del contexto textual.

Las palabras son también elementos fónicos que provocan determinadas sensaciones auditivas, de ahí la necesidad de leer en voz alta los periodos, para evitar incómodas cacofonías.

 

No olvidemos tampoco que con ellas construimos frases y que es necesario que sepamos entrelazarlas, unirlas y ordenarlas de forma que potenciemos la información que queramos transmitir. Una mala colocación de una palabra puede generar incoherencias, significados equívocos, incompetencia con las palabras próximas.

La mayoría de las veces lo privativo de un texto es la sencillez, la precisión o la claridad expositiva. Si queremos conseguirla es necesario que cuidemos la longitud y estructura de la frase, el orden de los elementos, la distribución o la selección del vocabulario. A estos requisitos le añadimos la importancia de una cuidada puntuación. Los párrafos deben estar perfectamente delimitados y usaremos la tipografía cuando necesitemos resaltar algún elemento léxico.

{
}
{
}

Deja tu comentario El arte de las palabras

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.